El asesor científico del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER), Wilfried Strauch, afirmó que se pueden esperar réplicas fuertes del terremoto de 7.3 de magnitud que sacudió las costas del Pacífico de Nicaragua la noche de este lunes.

Strauch explicó que la profundidad del sismo fue de 40 kilómetros y el mismo respondió a una falla donde se quiebra la roca en la profundidad de la tierra, una zona que tiene una extensión de 150 a 200 kilómetros y cerca de 40 kilómetros de profundidad.

“El mecanismo de un terremoto en la zona de subducción puede ser variado, puede ser que quiebre la roca en la placa Coco que viene del océano y después se hunde en la profundidad de la tierra, puede ser que sea en la zona donde ambas placas se tocan, friccionan o puede ser en la placa Caribe. Según los registros que tenemos ahora pueden ser dos posibilidades, no es un terremoto de fricción entre la (placas) Coco y Caribe, sino un terremoto en la placa Coco o una falla en la placa Caribe”, agregó Strauch.

Según Strauch, de acuerdo a los registros de sismos en esa zona centroamericana en los últimos 30 años, como el ocurrido en El Salvador en 2001, se podrían producir réplicas que afecten la cadena volcánica del país, tal como sucedió en esa fecha que dos días después de ese sismo se presentaron pequeños movimientos telúricos en el volcán Apoyeque, primeramente un enjambre y días después un sismo de 5.2 de magnitud.

“Con esta experiencia tenemos que estar preparados para actividad sísmica más pronunciada en El Salvador y Nicaragua en la zona de los volcanes”, comentó.

Terremoto de 7.3 de los más fuertes de la región

El experto en sismología aseguró que el terremoto de 7.3 ocurrido la noche del lunes, no es el más fuerte registrado en la región centroamericana cercana al Golfo de Fonseca, dado que esa zona es una de las más activas en toda la Tierra y en los últimos 32 años se han producido cinco terremotos.

En 1982 en El Salvador se registró un sismo con magnitud de 7.3 que causó mucha destrucción en el país, diez años después en 1992 con epicentro cercano al terremoto del lunes recién pasado, un sismo de magnitud similar y muy lento en tierra derivó en un tsunami que levantó olas de 10 metros en el pacífico nicaragüense causando la muerte de 170 personas en esa zona.

En 2001 se originó un terremoto de magnitud 7.7 en la escala abierta de Richter que ocasionó grandes daños en El Salvador, principalmente en su capital en la zona de Santa Tecla donde desencadenó un deslizamiento que mató a centenares de personas.

Y uno de los más recientes es el registrado en 2012, un terremoto con magnitud de 7.3 también con mecanismo lento que no causó ninguna afectación en tierra pero sí un tsunami con olas de 5 metros de altura que produjo daños en algunas partes de las playas salvadoreñas y zonas limitadas de las playas del occidente de Nicaragua.

Strauch manifestó que luego de ocurrido el terremoto de 7.3 la noche del lunes, se efectuó la alerta de tsunami en el pacífico nicaragüense basado en la experiencia de los terremotos registrados en la zona durante los últimos 30 años, de los cuales dos han desencadenado en tsunami.

Strauch detalló que hasta el momento se han registrado 7 réplicas en el mismo punto donde se originó el sismo.

“Hay ahora una gran cantidad de réplicas en la zona del terremoto, pero dada la distancia de más de 60 kilómetros de la zona epicentral a las estaciones más cercanas nosotros no registramos todas las replicas, entonces en Ineter tenemos una cantidad de replicas registradas, son magnitudes bastante bajas entre menores de magnitud 5, entonces no llegan a 5. Estas replicas nos parecen muy bajas y realmente esperamos en los próximos días y semanas más fuerte todavía”.

Indicó que las réplicas que se esperan, luego del sismo del lunes, podrían tener magnitudes de 6 grados en la escala de Richter.

El asesor recordó que ahora en el Ineter se cuenta con un sistema de monitoreo y de alerta temprana que permite obtener la
información sobre los sismos, sin embargo todavía no se puede predecir si esos producirán tsunamis en las costas.

“No hay métodos científicos que permitan saber con exactitud si hay un tsunami en camino o no, hay métodos en desarrollo y nosotros estamos observando qué están haciendo en otros países y en el momento determinado vamos a tratar de conseguir esos dispositivos científicos para poder predecir con certeza la ocurrencia o no de tsunami”, dijo Strauch al mismo tiempo que reiteró que en referencia a la red sísmica Nicaragua está a la altura de países europeos y de Estados Unidos.

“Estamos mejorando, queremos dar la información con mejor calidad […] Nuestra red sísmica en gran medida es una red científica y faltan elementos que puedan dar información más práctica a ustedes (medios de comunicación) y a las autoridades, es decir saber cómo el terremoto impactó en las ciudades, en ese proceso estamos”, puntualizó Strauch.