Hace cinco años, con el retorno del Frente Sandinista de Liberación Nacional a la dirección del Ejecutivo, el Estado restableció la educación gratuita en los planteles públicos para saldar deudas culturales a escala social que llevará tiempo suprimir.

Para el lustro 2012-2017, la administración del presidente Daniel Ortega volvió a ubicar a la educación entre las máximas prioridades; lo cual incluye becas universitarias para jóvenes en situación de precariedad, continuidad de la alfabetización y la meta de elevar a noveno grado el nivel de escolaridad en el país.

De hecho, el plan de presupuesto presentado por el estadista a la Asamblea Nacional, que debe aprobarse próximamente, concibe dedicar parte sustancial del gasto a salud y educación.

En relación con el Producto Interno Bruto, lo previsto para la esfera social representaría el 55,2 por ciento frente al 54,3 del año anterior, indica el proyecto. El gasto público para 2012 es consistente con la estabilidad macroeconómica, concibe avanzar en la consolidación fiscal, pero protegiendo las erogaciones en materia social, especialmente para garantizar la gratuidad de educación y salud, fundamenta la propuesta.

A la educación está planteado destinar el 22,6 por ciento del gasto total, a salud el 17,5, mientras los programas de vivienda y servicios comunitarios recibirán el 11,1 y las partidas de servicio y asistencia sociales, el 3 por ciento, notifica el documento.

Con el propósito de asegurar el acceso a la educación, el gobierno sandinista moviliza no solo recursos propios, sino también financiamientos externos y procura la asesoría de naciones como Cuba, cuyos especialistas gozan de prestigio internacional.

En estos momentos casi 140 mil estudiantes de secundaria, suspensos en las pruebas, reciben repasos gratuitos con el objetivo de que puedan vencer los exámenes de reparación previstos para febrero y no pierdan el año académico.

El Programa Especial de Reforzamiento Solidario (nombre dado a las clases intensivas) forma parte de la restitución de derechos, destacó la coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Rosario Murillo. Un día después de la toma de posesión para el mandato hasta enero de 2012, es decir, el 11 de enero de 2007 Ortega rubricó su primer decreto para el período: el restablecimiento de la enseñanza gratuita.

En cinco años fue preciso trabajar intensamente para reparar edificaciones, suministrar libros de texto, útiles de enseñanza, recuperar la merienda escolar y crear condiciones económicas a miles de familias para que enviaran a sus hijos a las aulas.

A juicio del viceministro de Educación, José Treminio, entre los saldos principales del lustro se inscriben el alza del rendimiento académico y la permanencia de los alumnos. El año pasado la retención escolar global (comprende todos los niveles) llegó a 91,1 por ciento, muy por encima de la existente en 2006 bajo la administración neoliberal del mandatario Enrique Bolaños, cuando el registro fue del 85 por ciento, recordó el funcionario.

Según explicó, en  2011 la retención escolar en el nivel preescolar ascendió a 94 por ciento frente al 86 por ciento que dejó en  2006 el Ejecutivo de Bolaños. En primaria había entonces una retención del 87 por ciento y en 2011 llegó al 92 y en el caso de la secundaria la comparación pasa del 83 al 88 por ciento, reseñó.

Durante el último quinquenio, Nicaragua redujo a menos del 3 por ciento el analfabetismo, al instruir a más de medio millón de habitantes, precisó Treminio en declaraciones a la prensa.