Desde el lunes habitan en un lugar seguro donde las aguas de los ríos no representarán ningún peligro para sus vidas, gracias al Gobierno Sandinista del presidente Daniel Ortega, que a través del Sistema Nacional de Atención y Prevención de Desastres (SINAPRED), les entregó 70 viviendas solidarias.

El nuevo asentamiento situado lejos de la zona de inundaciones, llevará el nombre del fundador del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), recién fallecido, Comandante de la Revolución Tomás Borge Martínez, como un homenaje que los pobladores rinden al veterano combatiente sandinista que ha dejado un gran vacío entre la familia sandinista.

Lidia Flores Sevilla y su familia, conformada por su esposo y sus hijas, se siente satisfecha de haber recibido su nueva vivienda digna y más aún porque ella y los cinco miembros de su familia, junto a las brigadas de Juventud Sandinista y el apoyo de las instituciones del Gobierno, todos juntos contribuyeron a levantar el nuevo caserío.

“Allá donde vivíamos se llenaba de agua todo el terreno en el que estábamos y teníamos que salir huyendo a las escuelas. El año pasado salimos tres veces y todos los años era esa lucha, cada vez que llovía”, recuerda la mujer, que dice no tiene palabras para expresar la angustia que sentía ante las fuertes corrientes y el peligro de que alguno de sus seres queridos muriera ahogado.

Una zona de alto riesgo

Cuatro Palos es una comarca aislada y distante de los centros poblacionales. Para llegar a esa comunidad desde Managua se tiene que hacer un largo viaje de más de dos horas por camino de tierra y prácticamente no cuenta con un acceso terrestre desde La Paz Centro, municipio al que pertenece, o desde León.

La única vía de acceso desde La Paz Centro es por lancha cruzando el Lago Xolotlán o bien, tomando un largo camino desde Managua hasta San Francisco Libre y luego bordeando el lago hasta llegar al lugar. También se puede llegar desde Malpaisillo, pero el camino ahora está intransitable.

Esas distancias dificultan durante el invierno o las inundaciones, la atención a las familias afectadas, ya que en esa época del año solamente hay acceso por agua o por aire.

Al igual que cuatro Palos hay otras seis comunidades de alto riesgo en la misma zona, incluyendo al Papalonal, otro sector de alto riesgo.

Carmen Flores, la madre de Lidia, refiere que donde vivían cuando llovía quedaban prácticamente incomunicados. “Con la llena ahí no se entra por ningún lado, los ríos se llenan y desbordan y los caminos se ponen malos, no entra ningún vehículo, ni comida, ni nada”, se lamenta.

Unieron esfuerzos para levantar viviendas

Rosa Morabel, otra protagonista de la construcción del nuevo caserío, dice que trabajó duro con su esposo. “Allá vivíamos prácticamente en el agua; en el invierno estábamos con el agua a la cintura cada vez que llovía. Pero ya hoy gracias a dios, al gobierno, al Presidente Daniel y a la compañera Rosario, estamos ahora en una casita digna”.

“Me siento muy feliz, es como una bendición. Lo miro bonito, con dificultades, pero hay vamos, luchando con fe, vamos a estar mejor que allá, ahí estábamos horribles, ya estábamos sintiendo en mayo las lluvias. El año que pasó estuvimos con el agua hasta la cintura, era horrible!”, exclamó la mujer.

Para Luciano de Jesús Rivera Urrutia, secretario político del Poder Ciudadano, las 70 nuevas casas solidarias hacen realidad el esfuerzo comunitario de todos los pobladores por levantar sus nuevos hogares, que pronto contarán además con energía eléctrica y agua.

“Todos unidos en un solo puño para hacer realidad este sueño”, dijo. “Aquí se está haciendo realidad el programa histórico del FSLN, de restitución de derechos”, indicó.

Un gobierno que vela por los pobres


“Este es el único Gobierno que está velando por los pobres, sobre todo por la gente que está en lugares vulnerables y con riesgo”, añadió.

El acto de entrega de las 70 casas solidarias se realizó de la forma más sencilla, bajo un árbol de Guácimo y toda la comunidad reunida alrededor del secretario ejecutivo de SINAPRED, doctor Guillermo González, la alcaldesa de la Paz Centro, compañera Lesbia Abarca García y representantes del Poder Ciudadano.

Ileana Meneses y Teodoro Reyes, entre otros pobladores tomaron espontáneamente la palabra para agradecer el apoyo del Gobierno Sandinista. Durante el acto se entregaron las primeras cinco llaves de las nuevas viviendas a los protagonistas de la restitución de derechos y las madres cortaron la cinta inaugural del asentamiento Comandante Tomás Borge Martínez.

La Alcaldesa de La Paz Centro, compañera Lesbia Abarca García, destacó que desde el paso del huracán Mitch el Gobierno Sandinista ha brindado un apoyo sostenido a las familias afectadas por las inundaciones.

“Esta es la gente que permanentemente vivía inundada desde el huracán Mitch en cada invierno y nunca habían tenido una respuesta tan contundente como la que está dando el comandante Daniel Ortega Saavedra, reubicándolas en un lugar seguro”, comentó.

“Son setenta familias, el 50 por ciento de las familias de la comunidad de Cuatro Palos, hoy van a ser protagonistas de esta restitución de derechos, vamos a disfrutar de la alegría de vivir en paz y estar seguras como familias, reubicadas en este nuevo caserío que hoy a través del SINAPRED serán entregadas”, destacó.

Fuerte espíritu comunitario y solidario

Por su parte, el secretario ejecutivo de SINAPRED, doctor Guillermo González, destacó el aporte con su trabajo de parte de los protagonistas para construir las nuevas casas solidarias y el apoyo de la Juventud Sandinista que envió brigadas para apoyarlos.

Recordó que el año pasado durante las inundaciones del invierno a estas familias se les brindó ayuda de alimentos y vituallas por la vía aérea, ya que los caminos estaban inutilizados por las aguas.

La comunidad quedó aislada y las casas inundadas, refirió el doctor González.

´”Estamos hablando de 70 familias que padecían esta situación pero que con la orientación del compañero presidente Daniel, de la compañera Rosario, de atender a estas familias que estaban en alto riesgo, se tomó la decisión de desarrollar este proyecto”, dijo.

González también destacó la fraternidad y el ambiente comunitario que demuestran estas familias protagonistas de este acto de restitución de derechos.

“Como ustedes han visto aquí el clima comunitario es muy fuerte, el tema de la familia es algo muy intenso, creo que fue muy hermoso ese gesto de que  la llave de la casa se la dio el marido a la mujer, eso refleja la fortaleza de los lazos familiares y lo que nuestro Gobierno ha venido impulsando bajo el concepto solidaridad, cristiandad y apoyo entre todos los miembros de la familias”, resaltó.