Herdocia señaló que para declarar esa alerta, el Gobierno nicaragüense debe tener presente los importantes reconocimientos que el gobierno tico ha hecho en los últimos días y que refieren al daño ambiental ocasionado por su carretera al lado del río nicaragüense.

Asimismo se debe considerar que la carretera fue realizada sin cumplir los parámetros de construcción, sin realizar un estudio de impacto ambiental y transfronterizo cuando era necesario.

Otra agravante es que todavía no se habla, de parte de Costa Rica, sobre un plan o programa de mitigación de los daños ocasionados, ni se trabaja para evitar la ocurrencia de eventos que profundicen los daños ya ocasionados.

“Todos sabemos que algunos de estos daños son irreversibles, pero hay otros daños que hay que evitarlos, estamos en una época de lluvias, los movimientos de tierra han puesto en peligro mayor la situación en el Río San Juan de Nicaragua, por consiguiente es positivo que el Gobierno emita una serie de  disposiciones dirigidas a decretar un Estado moderado de Alerta en la zona”, explicó Herdocia.

“Esto nos deja  con una situación cuya magnitud ya ha sido reconocida por la propia Costa Rica, pero no hemos oído decir nada de que se vayan a mitigar a lo inmediato los efectos adversos para evitar su profundización y agravamiento”, recalcó el especialista.

Según el especialista, Nicaragua no puede permitir que por tener juicios ya planteados la situación se siga agravando y deteriorando.

“Ahí lamentablemente, además de llevar los juicios, Nicaragua va a tener que contemplar acciones dirigidas a evitar que se produzcan mayores daños de los que ya se han ocasionado”, manifestó.

Herdocia recordó que en la demanda que se desarrolla ante la CIJ, Nicaragua ya logró que se fijara un plazo para la presentación de la memoria el 19 de diciembre para nuestro país y el 19 de diciembre del 2013 para que Costa Rica presente su contra memoria.

En ese plazo nada impide el derecho de Nicaragua para solicitar ante la CIJ medidas cautelares, explicó el especialista.

Recordó que también en el juicio entablado contra Costa Rica en la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ) ya se dictaron medidas cautelares y próximamente esta instancia estará emitiendo una sentencia de obligatorio cumplimiento, la cual el gobierno nicaragüense podría utilizar para realizar algunas actividades a nivel centroamericano.

“Cuando un fallo de la CCJ se incumple  entonces hay que plantear el tema en la reunión de presidentes centroamericanos, donde ya entra el Estado de Nicaragua en caso de incumplimiento”, dijo Herdocia.

Nicaragua debe mantener abierta la puerta al diálogo bilateral

A consideración de Herdocia, las declaraciones de las instituciones ticas que se involucraron en el problema de la carretera y de la misma presidenta de Costa Rica, pusieron sobre la mesa la existencia de un diferendo y un problema grave de dimensión regional.

“Ya ahora no podemos tapar el sol con un dedo, ahí hay una situación difícil, complicada, compleja, grave, que hay que atender de inmediato”, precisó.

No obstante aprovechó para hacer el llamado a que Nicaragua mantenga siempre abierta la puerta al diálogo bilateral.

“Independientemente de que (Nicaragua) cumple llevando el juicio ante la CIJ, debe mantener abierta la posibilidad de un diálogo bilateral”, explicó el experto y agregó que con la indisposición de Costa Rica para atender ese llamado sólo se logra que el conflicto se profundice, se agrave y al final sea una pérdida para ambos países.

Herdocia valoró que aunque “los tribunales y organizamos van a amparar a Nicaragua, la verdad es que el daño al Río San Juan está hecho y nos va a costar mucho tiempo revertirlo y en la medida en que se siga profundizando va a ser más difícil la rehabilitación y la restauración del status quo”.

En ese sentido manifestó que ojalá los reconocimientos que se han producido en Costa Rica sobre el daño ambiental, “creen una conciencia mayor en el sentido  de que hay que sentarse a dialogar y poner en la mesa este problema que va a terminar afectando gravemente a los dos países y al patrimonio regional centroamericano”.