Miles de pobladores de Masaya participaron este lunes en el tradicional tope de toros en honor a San Jerónimo, patrono de ese municipio.

Desde el malecón hasta la Iglesia de San Jerónimo, las calles lucían repletas de jóvenes quienes esperaban la pasada de los toros para correr tras de ellos y esquivar sus cornadas.

En la celebración popular que se enmarca en las fiestas patronales de Masaya, también participan caballistas y miembros de la Policía Nacional, Cruz Roja y Bomberos quienes garantizan las atenciones pre hospitalarias para las personas que por alguna razón sufran un percance.

En total siete toros fueron soltados a una multitud vibrante de adrenalina para correr y protegerse de las bestias.

El tope terminó en las cercanías del templo de San Jerónimo, donde otra tradición que consiste en armar la peaña para la procesión del Santo, se realiza en el interior de la iglesia.

El alcalde de Masaya, Orlando Noguera, explicó que las fiestas patronales de Masaya se combinan con celebraciones tradicionales como el mencionado tope de los toros.

“Tenemos las actividades religiosas del Santo patrono San Jerónimo. Hoy se comienza a ornamentar la peaña que va a cargar a San Jerónimo el día de mañana 30. Por la noche tenemos el palo lucio y la alborada de San Jerónimo”, comentó.

El edil enfatizó la seguridad que la Policía brinda a las celebraciones e hizo un llamado a la población para que celebre con responsabilidad sin dañar a otras personas o a los animales.

Decoran la peaña de San Jerónimo

En el interior del templo de San Jerónimo, decenas de trabajadores devotos de la imagen trabajan en la decoración de la tradicional peaña que lleva al Santo durante las procesiones.

Sergio Barrantes, secretario de la Cofradía de San Jerónimo, explicó que la peaña es elaborada durante varias horas con la participación de muchas personas miembros de las diferentes cofradías.

Explicó que la peaña se hace a base de materiales como la caña de castilla y el bambú que son las varas con las que se puede levantar la montaña.

“La caña de castilla se amarra con mecate de cabuya y después se forra con hoja de sereno. Dicen personas de mayor edad que antes la peaña era mucho más grande. San Jerónimo se fue a una montaña a traducir las Escrituras. Entonces por eso nosotros hacemos la representación de esa montaña”, explicó.

Ivania Sotelo, devota de San Jerónimo, dijo que todos los años participa en las celebraciones en honor a San Jerónimo.

“Todos los años venimos a celebrar. Esta es una devoción porque él es el patrono de nuestro querido Masaya. Nosotros le pedimos que haya mucha salud, que nuestras vidas vayan cambiando para bien y que siempre mantengamos la fe. Siempre venimos a ver cómo le hacen la montaña a San Jerónimo, es una tradición bien bonita”, indicó.

Milton González, otro devoto de San Jerónimo, comentó que su abuelita y sus padres siempre le llevaron a las fiestas de San Jerónimo cuando él era un niño. “Nosotros tenemos mucha fe en San jerónimo, a mi familia él le ha hecho muchos milagros”, aseguró.