Cuando en 1569, Casiodoro de Reina concluyó la traducción de la Biblia al idioma castellano, dio inicio un proceso de expansión de la fe cristiana por todas Las Américas, llevando la Palabra de Dios a millones de personas que hoy celebran estos 445 años como uno de los acontecimientos más significativos en la historia.

Por esta razón las comunidades evangélicas de Nicaragua se congregaron este domingo en el Parque La Biblia de Managua para festejar en gozo y fe este importante hecho.

Allí mujeres, hombres, jóvenes y niños bailaron, oraron y entonaron lo más sentidos cantos de agradecimiento a Dios y a Cristo por mantenerles firmes y siempre dispuestos a seguir propagando la omnipotencia de un solo Dios creador de Cielo y de la Tierra.

De acuerdo a los fieles, la Biblia contiene los principios divinos del Reino de Dios, y por lo tanto la guía que deben seguir todos aquellos que creen en su palabra.

“La Biblia es el libro que puede bendecir Nicaragua (...) es una guía, es una lámpara para todos los nicaragüenses”, dijo el Señor José Alberto Urbina.

La señora Brenda González, sosteniendo el Santo Libro en sus manos, señaló que el principal compromiso sigue siendo cumplir con los mandatos de Dios y llevar su palabra a todos aquellos que tengan abiertos sus corazones.

“El reto que nos da el Señor es seguir predicando su palabra, continuar con las enseñanzas de los Apóstoles de la Iglesia Primitiva”, afirmó González, quien dijo reconocer en Cristo el mejor ejemplo de fe y compromiso.

El Reverendo Neftalí Cortes, en nombre de la Sociedad Bíblica de Nicaragua, exhortó a todo el pueblo a leer la Palabra de Dios impresa en la Santa Biblia.

“Esta recoge los valores intrínsecos para toda la familia nicaragüense”, afirmó.

Cortes expresó también su agradecimiento al Gobierno Sandinista por entregarle en el 2008 a todo el pueblo evangélico el Parque La Biblia, el cual se ha convertido en un lugar de encuentro para las comunidades cristianas del país.

El Reverendo dijo que la traducción de la Biblia al castellano conllevó la persecución de Casiodoro de Reina y la muerte de otros hombres comprometidos con la difusión de la fe.

Por su parte el Reverendo Sixto Ulloa recordó que en Nicaragua se están haciendo en estos nuevos tiempos esfuerzos por continuar este legado de fe, ello a través de la traducción de la Biblia al idioma miskito.