Su Eminencia Reverendísima, Cardenal Leopoldo Brenes, saldrá este lunes hacia El Vaticano donde participará en importantes encuentros religiosos convocados por el Santo Papa Francisco.

Tras oficiar la Eucaristía en la Iglesia Metropolitana de Managua junto al Arzobispo de Abuya, capital de Nigeria, Cardenal John Onaiyekan, el líder de la iglesia católica en Nicaragua manifestó que Francisco lo ha nombrado miembro del Pontificio Consejo de Justicia y Paz, de tal manera que le tocará participar en el encuentro a desarrollarse los días 1, 2 y 3 de octubre.

Posterior a ello, el día 5 estará participando del Sínodo de la Familia y el día 6 en la toma de posesión de la Parroquia de San Joaquín, la cual le fue asignada por el Papa. En agradecimiento a esta distinción, Brenes ubicará en una capilla de la parroquia una imagen de la Virgen de El Viejo, Chinandega, patrona de todos los nicaragüenses.

Brenes aseguró que en su viaje a la Santa Sede, lleva consigo los deseos de los fieles nicaragüenses de que se siga fortaleciendo la paz y que desaparezca la violencia en el mundo.

“Tenemos la experiencia, lo que implica el dolor de la violencia, la muerte y la división de la familia y la división de los ciudadanos”, expresó el Cardenal.

Igualmente recordó los 445 años de traducción de la Biblia al castellano. Al respecto aseguró que en cada hogar de Nicaragua, sea católico o evangélico, está presente el Santo Evangélico, representándose de esta manera la gran fe que reina en el pueblo nicaragüense.

Recibe visita del Arzobispo de Abuya

Estas declaraciones las brindó Brenes también junto al Nuncio Apostólico, Fortunatus Nwachukwu, amigo del Arzobispo de Abuya.

El señor Nuncio dijo que el Cardenal Onaiyekan ha sido durante muchos años el presidente del simposio de todas las conferencias episcopales de África, trabajando decididamente en el diálogo inter religioso y por tanto logrando evitar conflictos más fuertes entre el Islam y el cristianismo.

Onaiyekan partirá del país este lunes y expresó su agradecimiento por el cariño con que fue recibido por el pueblo nicaragüense.

Al dejar Nicaragua orientó a los católicos mantener con convicción y fortaleza la fe cristiana.