Llegó el equinoccio de otoño. Eso significa que el día durará el mismo tiempo que la noche y a partir de entonces los días comienzan a ser cada vez más cortos.

En Nicaragua no existe el otoño propiamente como estación del año, sin embargo, estos cambios en la duración de la luz solar que llega a esta parte del hemisferio norte produce un efecto muy particular en algunas personas: la llamada depresión otoñal.

Hay diferentes estudios sobre cuántas personas se afectan con este tipo de depresión. Los estimados varían de 30% a 5% del total de la población que vive de la línea del Ecuador al norte.

Los síntomas más frecuentes suelen ser la desmotivación, la sensación de tristeza y la reducción de energías. Estos síntomas, no son alarmantes y en la mayoría de los casos pueden ir desapareciendo según la persona se adapta a la nueva situación. Sin embargo, en algunos casos puede haber también problemas de concentración, alteraciones en el sueño e irritabilidad.

¿Por qué se da este fenómeno?

Los psiquiatras y otros expertos en salud coinciden en que a medida que disminuye la luz solar, el cerebro envía órdenes a ciertas hormonas. El resultado es que se produce más melatonina, que es la que se encarga de regular el sueño, la temperatura corporal o la sensación de hambre. Si el cuerpo produce más melatonina, habrá más sueño y más ganas de comer. A la misma vez, esto provoca que el cuerpo segregue menos serotonina, que es la que se asocia con la calma y el bienestar general. También puede haber menor cantidad de la hormona dopamina que es la que tiene que ver con la concentración.

Remedios:

Si se trata de una sensación leve de desgana o desánimo, con unos cuantos ajustes se puede superar esta etapa. Por ejemplo:

Alimentación

Aumenta el consumo de hierro que lo puedes encontrar en las legumbres, los cereales, la carne y las verduras. No olvides consumir frutas por que la vitamina C también aporta energía y los frutos secos como nueces o almendras son buena fuente del complejo B. El pescado también es importante: estimula el metabolismo celular y, por tanto, da un impulso extra.

A mover el cuerpo

Salir a caminar especialmente cuando hay luz puede ayudar a aquellas personas que se sienten tristonas a consecuencia de estos cambios. El ejercicio ayuda a revitalizar el cuerpo y en general provoca bienestar. Otra buena opción es practicar yoga o tai chi que son modalidades de bajo impacto que además vienen con la filosofía de ver la vida desde un lado más positivo y llenarte de energía.

Agrega color

Ya sea en la decoración de tu casa con unos cuantos cojines o elementos llamativos, o un nuevo color en una pared, en la forma en que te vistes, en los accesorios o en la forma en que las mujeres se maquillan, en el wallpaper de tu celular o computadora…hay muchas formas de agregar colores alegres a tu vida que según la colorterapia ayudan a mejorar tu estado de ánimo.

Música

La música es como una buena ayuda para el buen humor. Las distintas melodías tranquilizan o animan y hacen posible que olvides todo lo que hay a tu alrededor. Por supuesto, depende de lo que eliges. Así, que dile adiós a los boleros corta-vena, a los lamentos y temas melancólicos y elige en tu carro y en tu casa música animada de esa que siempre te provoca una sonrisa y dan ganas de mover el esqueleto.

Respira

Parece algo simple pero tomarte el tiempo de respirar profundamente, a consciencia, llenado de aire tu interior lo más que puedas en un ritmo lento, ayuda a recargar la energía perdida. Inténtalo y verás.

Además aunque los flamboyanes, los robles y otros árboles no estén tan preñaos de flores de aquí en adelante, recuerda que todo debe renovarse y que en el cambio también hay belleza. Si con eso no es suficiente, piensa que ¡cada vez falta menos para las fiestas navideñas!