El presidente venezolano, Nicolás Maduro, coincidió con otros líderes del mundo en desarrollo en proponer la refundación de la ONU, durante su discurso en la 69 sesión de la Asamblea General.

El jefe de Estado recordó que en otros foros anteriores se propuso reformar instancias de este organismo mundial como el Consejo de Seguridad, al igual que lo hicieron otros gobernantes que intervinieron antes en la reunión.

Maduro llamó a reajustar todo el sistema del organismo, que ya cumplió 70 años con una Carta cuyo contenido es violado, al tiempo que subrayó que la ONU marca un hito en la historia.

La humanidad no tuvo hasta su creación un centro de reunión para tramitar sus conflictos; nosotros ponemos su vigencia por encima de cualquier crítica y por eso insistimos en la necesidad de esas transformaciones, afirmó.

El presidente venezolano expresó su apoyo al concepto de que es necesario democratizar la ONU, expresado en su anterior turno a la palabra por el presidente sudafricano, Jacob Zuma, y argumentó que hoy es diferente el protagonismo de las regiones en el contexto mundial.

Si esta organización nació para solucionar conflictos, hoy tiene que enfrentarse a un mundo multipolar con el protagonismo de países y pactos emergentes, de modo que tiene que reformarse y escuchar la nueva voz de los pueblos, como hemos visto hoy en esta sesión, indicó.

Según el gobernante venezolano, también hay que fortalecer la Secretaria General de la ONU para que nos represente a todos, sepa escuchar a todos y busque verdaderas soluciones a los problemas del mundo, subrayó.

En la construcción de una nueva ONU donde no haya imperios que se impongan, estamos ante otro mundo en el que todos queremos pensar y decidir, aseguró el mandatario.

Maduro reiteró además su apoyo a Cuba en la lucha contra el bloqueo estadounidense y recordó que la Asamblea General ha votado durante 22 años y con una asistencia record en favor de la resolución presentada por La Habana contra esa medida.

El presidente venezolano opinó que esa medida es un anacronismo de la guerra fría para someter a los pueblos, y se dirigió al presidente estadounidense, Barak Obama, para que sea levantada.

Transmitió también su respaldo a Argentina en su lucha contra los fondos buitres y a la causa puertorriqueña por su descolonización; condenó la agresión a Siria, Palestina e Iraq con respaldo de Washington y exigió la liberación del puertorriqueño Oscar López Rivera, el preso político más antiguo del mundo.