Candidatos presidenciales brasileños afinan sus agendas y reorganizan sus actividades proselitistas en busca de sumar voluntades cuando restan hoy 11 días para la celebración de los comicios generales en este país.

Los principales contendientes miran ahora hacia Sao Paulo, Río de Janeiro y Minas Gerais, donde se concentra la mayor población de votantes del país y -según estudios de opinión- hay cinco millones de brasileños indecisos.

Aunque la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, cumple una agenda oficial de 48 horas fuera de la nación, la militancia de su Partido de los Trabajadores (PT) impulsa una intensa campaña en los municipios de Sao Paulo para pedir el voto por la reelección de la jefa de Estado.

El líder nacional del PT, Rui Falcao, destacó que esta es la hora de salir a las calles y tomar las plazas y parques para exponer las propuestas de Rousseff a favor de un cambio para mejorar el nivel de vida de los brasileños y continuar la lucha por elevar la calidad en la educación y en la atención médica.

Comentaristas políticos anunciaron la salida al aire por las emisoras de radio de una nueva publicidad de la dignataria, en la cual reitera los cambios de posición política de su adversaria del Partido Socialista Brasileño (PSB), la exsenadora Marina Silva, y las incoherencias de sus discursos.

A modo de ejemplo, Rousseff menciona las variaciones de Silva en temas de transgénico, energético y con la ley de Amnistía aprobada en 1979, que motivan incertidumbre entre los electorales.

En uno de sus últimos cambios, la candidata del PSB, quien al inicio de campaña rechazó cualquier proximidad con la organización de la Social Democracia Brasileña (PSDB), aceptó ahora aparecer en una propaganda impresa junto con el militante de ese partido y gobernador de Sao Paulo, Geraldo Alckmin, para ganar adeptos en ese territorio.

La exsenadora estuvo ayer en Curitiba, estado de Paraná, y se reunirá este miércoles con líderes de gremios industriales y agrícolas en Sao Paulo.

Otro de los principales aspirantes al sillón presidencial, el senador Aécio Neves, del PSDB, visitó ayer Río de Janeiro, donde apostó por la modernización del transporte urbano y una mayor seguridad ciudadana.

Neves sostendrá esta jornada un encuentro con representantes de gremios de los comerciantes en Belo Horizonte, en Minas Gerais, y en la noche acudirá al museo de artes para reunirse con artistas e intelectuales.

El candidato del PSDB prometió que de ganar la presidencia cambiará el actual modelo de concesión de explotación petrolera en la zona de pre-sal, en aguas profundas del océano Atlántico, para favorecer a las empresas de capital privado.

El resto de los ocho pretendientes a la jefatura del Estado realizarán igualmente actos y recorridos en los territorios de Río de Janeiro y Sao Paulo.