Familiares del poeta Rigoberto López Pérez, amigos y pobladores del barrio El Calvario en la Ciudad de León, inauguraron la rehabilitación de la Casa Museo Natal del joven que a sus 27 años marcó el inicio del fin de la dictadura somocista, luego de acabar con la vida de uno de los dictadores más crueles de Latinoamérica, Anastasio Somoza García.

En el interior del museo se encuentran la carta de despedida que le escribiera a su mamá, recortes de periódicos en los que se destaca la hazaña del joven leones, así como su vestimenta, el escritorio en el cual escribió muchas de su poesía, un busto recién instalado y por su puesto se conserva la estructura original de la humilde vivienda en la cual creciera el guerrillero que sin temor alguno ofrendó su vida para la liberación de los nicaragüenses.

Con lágrimas de emoción en sus ojos, María Margarita Romero, sobrina de Rigoberto, señaló que la casa que vio nacer a su tío es un espacio en el que los nicaragüenses y extranjeros podrán conocer más a fondo la historia del joven humilde que recorrió las calles de León con los pies descalzos y que un día se armó de valor y ejecutó al tirano.

“Me llena de mucha alegría ver el apoyo de nuestro Gobierno Sandinista, quienes han hecho realidad el sueño de nuestra familia, contar con espacio donde se pueda compartir la historia de nuestro tío. Tener la casa museo propiamente donde creció Rigoberto es una oportunidad grandiosa para darle continuidad al legado de nuestro poeta, los extranjeros y nacionales podrán conocer la verdad de cómo un patriota, humilde y de escasos recursos luchó por la libertad de sus país” manifestó.

La continuidad del proceso revolucionario hoy está en manos de la juventud, una juventud comprometida y llena de orgullo, así se mostraron los sobrinos nietos de Rigoberto López Pérez quienes han hecho propia la frase de su tío “Lo mío no ha sido un sacrificio sino un deber que espero haber cumplido” siendo un motivo más para seguir al frente de la tarea encomendada por el poeta.

“Nuestro compromiso ahora es fomentar la historia de nuestro tío a través de la promoción del museo para que todos los jóvenes conozcan de él, mi tío a través de su ejemplo nos enseñó a tener carácter, siendo un hombre que no se dejó vencer, luchando en contra de las desigualdades” manifestó Katia Romero.

“A como mi tío dijo, la lucha no era un sacrificio sino un deber que al final cumplió, dando su vida para que Nicaragua hoy viva en paz, por ello los jóvenes debemos seguir su legado, compartirla con la generaciones futuras y sobre todo amar a nuestra patria, defenderla y dar la vida por ella si fuese necesario” destacó Oliver Romero.

Casa Museo formará parte de la ruta histórica de León

La rehabilitación de la casa museo de Rigoberto López Pérez forma parte de la campaña de rescate de los espacios históricos de nuestro país, siendo esta una iniciativa desarrollada por el Gobierno Central y municipal, respaldados por los Gabinetes de la Familia, Comunidad y Vida, quienes han mostrado un gran interés por rescatar parte de la historia revolucionaria de la primera capital de la Revolución.

“La rehabilitación de la casa museo de Rigoberto ha sido una petición de los pobladores de este barrio, para que quedara imperecedera la huella y sirviera como testimonio de vida para todas las generaciones de lo que fue el heroísmo de nuestro compañero. Este sitio se incorpora a los sitios históricos de León donde el turismo nacional y extranjero podrán apreciar parte de la historia de lo que cambió el rumbo de Nicaragua” destacó Evertz Delgadillo, Secretario Político Departamental.

Los pobladores del barrio El Calvario, por muchos años al igual que los familiares de Rigoberto soñaban con un espacio en el que se mostrara la hazaña del joven, sueño que hoy se materializa y hace del humilde caserío que vio crecer al guerrillero un sitio cargado de historia y sentimientos de lucha.

“Para nosotros es un logro ver que la casa de Rigoberto ahora es un espacio donde la juventud y los adultos van a poder apreciar la historia de nuestro compañero, un joven que luchó y sufrió para que hoy Nicaragua sea libre. Él fue un joven humilde al igual que su familia y siempre nos hemos llenado de orgullo de vivir en un barrio donde se escribió una de las más valientes historias de nuestro país” concluyó Janitzia Hernández, pobladora.