La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, destacó hoy el avance de los programas sociales, el crecimiento del empleo, el salario y las inversiones a pesar de las dificultades en la economía nacional.

Tenemos problemas por el bajo crecimiento en algunos sectores, motivados por una crisis internacional, pero no hay desempleo, el salario continúa en ascenso y llegan las inversiones, destacó Rousseff, en declaraciones en un programa del canal de la televisión Globo.

Tras rebatir algunos datos sobre la economía brasileña y de naciones industrializadas, la mandataria, quien busca su reelección en los comicios del 5 de octubre próximo, anunció una ofensiva de ganar las elecciones en sectores importantes en 2015, entre ellos el petrolero, con el sustancial incremento de la producción y de las exportaciones de crudo.

Con el rápido ascenso de la extracción de petróleo en la zona pré-sal, ubicada en aguas profundas del Océano Atlántico, sobrepasamos los dos millones de barriles diarios, lo cual favorecerá un ascenso en la comercialización de este importante recurso, aseveró.

Rousseff volvió a advertir sobre las graves consecuencias que causaría el otorgamiento de la autonomía al Banco Central y la disminución del poder de las entidades financieras públicas para el país, como propone su adversaria Marina Silva, del Partido Socialista Brasileño (PSB).

La independencia de la banca favorecerá a las entidades monetarias privadas, lo cual afectará la entrega de créditos blandos para la construcción y compra de viviendas a través del programa Mi vida, Mi vida, y otros planes de apoyo a la población de menos ingresos, señaló.

La jefa de Estado defendió igualmente los avances alcanzados en la educación y reconoció la importancia de destinar más recursos para mejorar la calidad en la enseñanza en general.

Tenemos aún problemas, pero de tres millones de universitarios registrados antes, ahora contamos con siete millones y otros ocho millones de brasileños estudian en escuelas técnicas, indicó.

Al referirse a las inversiones en el sector educativo dijo que antes eran de 30 millones de reales (unos 15 millones de dólares) y actualmente se destinan unos 100 millones de reales (uno 45 millones de dólares).

Adelantó que en un segundo mandato se propone acabar con el analfabetismo, construir más círculos infantiles y mejorar la calidad de la enseñanza a todos los niveles.

Con un 37 por ciento de respaldo, la dignataria acapara la preferencia del electorado, mientras su contrincante del PSB se ubica en el segundo puesto con un 30 por ciento de apoyo.

En el tercer lugar figura el candidato presidencial Aécio Neves, de la Social Democracia, con 17 por ciento de los votos, mientras otros ocho pretendientes consiguieron menos de uno por ciento de los votos, según la última encuesta de Datafolha.