Aparentemente, Rosendo al calor del combate calificó de "payaso" al árbitro, segundos después que éste le habría llamado la atención por haber golpeado en la espalda a su contrincante, esto en respuesta a un golpe que recibió en las zona blandas.

Habían transcurrido más de un minuto del quinto asalto, cuando Sampson dio el golpe bajo a Rosendo, quien reclamó al referí del combate por no amonestar el golpe ilegal.

El ex bicampeón dio un golpe en la espalda a su contrincante, por lo que inmediatamente el referí hizo el llamado de atención. Ramírez asegura que Rosendo lo llamó "payaso" y por tal falta de respeto lo descalificó.

La decisión no fue del agrado del numeroso público que asistió a presenciar la jornada boxística, pues arrojaron decenas de botellas de plástico al cuadrilátero, donde todavía Rosendo se mostraba muy molesto.

El árbitro Ramírez tuvo que ser protegido por una media docena de agentes policiales, pues diversas personas amenazaron con lincharlo por haber detenido el combate de forma abrupta.

Dice que seguirá peleando, pero...

Después de informarse la decisión oficial del árbitro, Rosendo acusó al ex presidente de la Comisión Profesional de Boxeo de Nicaragua y representante de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) en Nicaragua, Renzo Bagnariol, de estar detrás de la descalificación.

“El árbitro es empleado de Renzo Bagnariol y Renzo Bagnariol tiene algo personal contra mí hace años, por eso Onofre Ramírez no se fijó los cabezazos que me dio el boxeador, ni lo golpes bajos y yo en ningún momento le falté al respeto, solamente le dije que le llamara la atención al boxeador”, dijo Rosendo.

El ex bicampeón a pesar de esta descalificación, asegura que seguirá peleando ya sea en Nicaragua, México o los Estados Unidos.

El encuentro de Rosendo y James fue el último de la cartelera boxística de 10 encuentros organizada por Prodesa.

Durante los cuatro rounds y medio que duró el combate, se vio a un Rosendo Álvarez muy lento, falto de reflejo y todo el tiempo recurriendo a su experiencia de más de 37 combates ganados, cuatro perdidos, dos empates y 24 nocauts.

James no fue un boxeador exigente para Rosendo, quien estuvo lejos de aquel corajudo peleador que mandó a la lona a Ricardo “Finito” López, o los intensos combates con Beibis Mendoza o cuando ganó el campeonato mundial mínimo al tailandés Chana Porpaoin.

Álvarez tenía seis años en el retiro. Su último combate fue el 8 de abril del 2006 contra Jorge ‘Travieso’ Arce, el cual venció al centroamericano.

El segundo combate de importancia fue entre Juan “El Exterminador Palacios” y Nerys Espinosa, encuentro que finalizó con un empate. También hubo un pleito de peso pesado que ganó el cubano Liz Ortiz al nicaragüense Walter Palacios.

...le aconsejan que mejor se retire


Diversos conocedores del boxeo y cronistas deportivos afirmaron que vieron a un Rosendo muy lento, falto de reflejos y sin mucha técnica, por lo que recomendaron que ya no siga peleando profesionalmente. Estos compañeros también coincidieron que Ramírez se precipitó al detener la pelea de la forma como lo hizo.

Carlos Alfaro, cronista deportivo de Tu Nueva Radio Ya y Multinoticias, Canal 4, dijo que Rosendo debe dedicarse a enseñar a las nuevas generaciones de boxeadores, pues su época de esplendor ya pasó.

“Se mostró muy lento, carente de reflejos, sus golpes no generaron ningún impacto negativo en el contrario. James Sampson es un peleador muy limitado y con todo y eso Rosendo no lo pudo terminar... recomendación: Rosendo no puede continuar en el boxeo”, dijo Alfaro.

Pablo Fletes, columnista de la revista The Ring manifestó su desacuerdo en la descalificación de Rosendo, ya que en todo caso lo que cabía era una amonestación.

“Rosendo no debió de haber peleado, él ya hizo su historia, ya no está para seguir boxeando, son 42 años, seis años de retiro, debió de haberse retirado hace mucho tiempo, ya se vio hoy que no es el mismo de hace 8 años”.

Miguel Mendoza de radio La Primerísima, dijo que vio a un Rosendo sin velocidad y muy distante de lo que fue hace una década.  “Yo creo que Rosendo no puede seguir, no puede ensuciar lo bueno que hizo en el boxeo (en su época de esplendor). Este muchacho (el rival de Rosendo) no ofreció nada, no es un gran boxeador y Rosendo ya no es el mismo”.