Los pobladores de los barrios aledaños al volcán Momotombo en La Paz Centro, pese a los constantes movimientos telúricos que se han manifestado en las últimas horas mantienen la calma.

Más seguros, así manifestaron sentirse al saber que ahora muchos de estos pobladores cuentan con viviendas mejor construidas.

El sistema de alertas y prevención temprana ante fenómenos naturales se mantiene activo para atender a las familias de las diferentes comunidades y barrios de La Paz Centro, sobre todo las ubicadas en las orillas del Volcán.

“El Comupred está siempre en alerta porque quedamos bien claros a raíz del terremoto que no podemos bajar la guardia. Le damos seguimiento a los hogares, visitas a las familias para ver su opinión”, afirmó Thelma Regina Zambrana, del Comupred.

La Alcaldesa de La Paz Centro, Compañera Lesbia Abarca García, explicó que “antes que se diera el terremoto ya había una campaña a favor de la vida ante cualquier desastre natural”.

El Comupred a nivel municipal sesiona semanalmente, hay un puesto de mando permanente monitoreando las diferentes comunidades y los diferentes fenómenos naturales, explicó.

Aseguró que la comunidad Momotombo es una de las más vulnerables ante sismos, inundaciones y sequías, por lo tanto, se le da un monitoreo y seguimiento a las familias para que estas mantengan la calma.

Familias tranquilas pero no bajan la guardia

Sofía Centeno Salgado, sigue dando gracias a Dios por tener a toda su familia con bien después del terremoto que la dejó sin hogar.

“Le doy gracias a mi Dios porque ahora sí tengo un techo digno donde vivir, con buena estructura, con buen material que el Presidente nos dio”, afirmó.

Sobre los microsismos de las últimas horas, indicó que “he sentido los sismos de los últimos días, pero yo creo que eso es parte de la naturaleza”.

Así como doña Sofía encontramos otras historias, esta vez a doña Maura Justina Blanco Dávila, quien recuerda cómo perdió su humilde vivienda a consecuencia del terremoto ocurrido el pasado 10 de abril que sacudió el pacífico nicaragüense.

“Antes me sentía muy triste, porque por mi pobreza, yo soy madre soltera nunca pude hacer mi casita, estaba toda viejita y vivía con el temor, durante los temblores nos traían comidita y el presidente me hizo mi casita que me botó el terremoto, ahora estoy más tranquila”.

Sobre las medias de seguridad dijo que “nos salimos para el patio, ponemos unas hamaquitas debajo de esos palos y nos quedamos ahí afuera y guardamos agua”.

Paula Francisca Huetes, aseveró no haber sentido la sismicidad de los últimos dos días, sin embargo, asegura que mantienen las medidas de seguridad necesarias para proteger su vida y la de sus familias si se llegara a presentar un sismo de mayor intensidad.

“Lo bueno es salirse, desde que me hicieron la casa se sienten pero no como cuando estaba en mi otra casita, ya el temor es menos, esta casa es segura, me siento más confiada”.

Por su parte, Marta Elena Muñoz, dijo que “recojo agua porque es útil, en el tiempo del terremoto pasamos dificultades, fue una experiencia grande que Dios nos mandó, pero ahora gracias al Presidente Daniel Ortega que nos ha regalado esta humilde casa me siento más segura porque yo sé que está bien construida”, finalizó Muñoz.