El presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, dio un espacio al embajador de Nicaragua en ese hermano país, Harold Rivas, como representante de las demás naciones centroamericanas, durante los actos oficiales de celebración del 193 Aniversario de Independencia de Centroamérica.

La incorporación de un espacio para un representante de las naciones centroamericanas es un elemento nuevo en estas ceremonias oficiales, según destacan medios costarricenses.

También llamó la atención de la prensa local que el elegido para dar el discurso en representación de los demás países del istmo fuera el embajador Rivas, dado el diferendo fronterizo entre Nicaragua y Costa Rica, el cual se ventila en la Corte Internacional de Justicia de La Haya.

El argumento del presidente Solís es que la celebración del 15 de Setiembre no es solo una fiesta nacional, sino la celebración de la independencia de toda Centroamérica, por cual estuvieron en un sitio especial los embajadores de Nicaragua, El Salvador, Honduras y Guatemala.

¿Y por qué el discurso correspondió al de Nicaragua? La respuesta de Solís es que Rivas es el decano del cuerpo diplomático; es decir, es el embajador que lleva más tiempo acreditado en Costa Rica, ya por casi ocho años.

Rivas entonces tomó el micrófono y aprovechó para llamar a la unidad de Centroamérica, a la que calificó como “una mano con cinco dedos”, con retos comunes en pobreza, desigualdad social e inseguridad.

El presidente costarricense dijo que en esta oportunidad tampoco trató ningún asunto de la agenda bilateral, ni era apta para ello.

Solís participó en su primer acto oficial de la Independencia en su calidad de presidente de la República, donde pronunció un discurso. Después se fue al Parque Central con su equipo de Gobierno para ver los desfiles capitalinos.