La moda de las selfies nos está invadiendo y ni siquiera las compañías especializadas en cámaras profesionales son capaces de resistirse. De hecho, Nikon acaba de sumarse a esa fascinación con la Coolpix S6900, un equipo que facilita los autorretratos con su pantalla abatible y un sistema que responde a la interacción por gestos.

Como cualquier otro modelo de la línea Coolpix S, esta cámara tiene un desempeño mediano, basado en un sensor CMOS de 16 megapixeles y lente gran ángular 25-300mm con zoom óptico de 12x. Es decir, está por encima del promedio de las compactas de gama baja. Pero al margen de las capacidades fotográficas, el eje de la propuesta está en que la pantalla LCD de 3" (con 460,000 puntos) puede girar de manera lateral hasta posicionarse al frente, para que las personas que serán fotografiadas puedan admirarse antes de que se active el obturador.

Por lo demás se trata de un producto sencillo y fácil de usar. Claro, Nikon sabe que los amantes de las selfies exigen un poco de personalización para sus creaciones, así que incluyó 33 efectos visuales y algunas modalidades artísticas, como collage o una de nombre cabina fotográfica. Esta última toma 9 fotos seguidas para combinarlas en una sucesión de imágenes. También hay una opción que ayuda a disfrazar imperfecciones de la piel y otra simula de forma rudimentaria el efecto bokeh.

Sobra decir que la Coolpix S6900 apuesta por competir contra la combinación de smartphones e Instragram, obviamente no será fácil si también los teléfonos están especializándose en las selfies. Al menos Nikon tratará de mantenerse competitivo, al incluir en su equipo conectividad Wi-Fi, NFC y permitir que todas las funciones respondan a gestos sencillos de la mano. La cámara estará disponible a finales de septiembre por aproximadamente $323 USD.