El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, reafirmó este sábado el rechazo de Moscú al acercamiento de la OTAN a las fronteras de Rusia.

"Es inadmisible la apuesta por arrastrar a la OTAN el mayor número posible de países, seguir la lógica de las líneas divisorias y trasladar infraestructuras (de la Alianza) más cerca de nuestras fronteras", remarcó Lavrov en una entrevista con la televisión TV Tsentr.

El canciller reiteró el interés de Moscú por que se respeten las garantías de "seguridad única, indivisible e igual para todos en el espacio euroatlántico".

"Las promesas que se nos dieron, de que la OTAN no avanzaría al este, tienen importancia decisiva en ese contexto", subrayó.

Por otra parte, Lavrov lamentó que el primer ministro ucraniano, Arseni Yatseniuk propusiera al Gobierno del país discutir la abolición del estatus no alineado del país precisamente durante la reunión en Minsk sobre el arreglo en Ucrania.

Además de Yatseniuk, la iniciativa sobre la supresión del estatus no alineado de Ucrania y el inicio del acercamiento con la OTAN fue apoyada por el presidente del Parlamento ucraniano, Alexandr Turchínov y la líder del partido Batkivschina, Yulia Timoshenko.

En su reciente cumbre de Gales, los países de la OTAN aprobaron la creación de fuerzas de despliegue rápido, una unidad militar capaz de trasladarse a una zona de conflicto en un par de días. La fuerza con puntos de apoyo, posiblemente, en las repúblicas bálticas, Polonia y Rumania.

A raíz de la crisis en Ucrania, la Alianza congeló todos sus proyectos de cooperación con Rusia aunque se abstuvo de romper definitivamente las relaciones e invalidar el Acta Fundamental Rusia-OTAN firmado en 1997.