Organizaciones que trabajan con las comunidades de pescadores en el Golfo de Fonseca presentaron en Managua una alternativa de desarrollo socioeconómico que consiste en la reproducción del Pargo Lunarejo y las Conchas Negras, con tecnologías amigables con el medio ambiente.

Guillermo Rodríguez, representante del organismo Amigos de la Tierra, expresó que la propuesta, que ya se está implementando en la zona, se enmarca en el proyecto Ecopesca, que se ejecuta a nivel trinacional con El Salvador y Honduras.

Rodríguez explicó que la principal actividad económica en el Golfo es la pesca y la acuicultura artesanal, con métodos tradicionales que han subyugado a las comunidades a vivir en la pobreza.

Al respecto, planteó que la estrategia de Ecopesca es buscar alternativas económicas novedosas que sean rentables y adaptadas a las condiciones locales para trabajar en un nuevo modelo económico en las comunidades costeras.

“Actualmente hemos iniciado este tipo de producción (del pargo lunarejo y las conchas negras) y actualmente existe impacto económico a nivel de mejora de rentabilidad y sobre todo el impacto tecnológico que está creando un modelo de producción totalmente diferente y con una innovación tecnológica traída de Cuba que esta impactando en la región”, indicó.

Tanto el cultivo de pargo como el cultivo de concha se convierten en grandes aliados de la conservación porque eso provoca que las practicas de pesca lesiva que se están dando en la zona del golfo disminuyan, expuso Rodríguez.

En el caso de la producción de conchas negras, explicó que si se lograra extender el modelo de producción en toda la zona del Golfo, las comunidades se convertirían en las verdaderas conservadoras de los manglares.

Por su parte la Ministra del Ambiente y los Recursos Naturales, Juana Argeñal, indicó que el Gobierno de Nicaragua está respaldando la promoción de alternativas económicas que sean armoniosas con la protección del ambiente.

“Este programa de la producción de pargo lunarejo en jaulas flotantes dentro del mar es amigable con el ambiente pues permite la reproducción de la especie y genera trabajo en el sector de Aposentillo, Padre Ramos, Potosí”, expresó.

“También se ha fortalecido la organización de las hermanas que se dedican al cultivo de la concha, estableciéndose con ellas la designación de determinados trayectos del mangle con el compromiso que ellas van a estar protegiendo el mangle que es donde se reproduce la concha para que esta tenga buena talla y la riqueza proteínica que debe de tener”, detalló.

Argeñal destacó la participación del Ministerio de Ambiente de Cuba, que por medio de un especialista ha trasladado la tecnología para producir alimentos para el pargo lunarejo.

Al mismo tiempo, aseguró que la experiencia se va multiplicando a otros grupos de pescadores en Poneloya y en Salinas Grande, fuera de la zona del Golfo.

La ministra precisó que en el proyecto participan unos 120 pescadores organizados en 3 cooperativas de la zona del Golfo de Fonseca.