El Tribunal Supremo Electoral (TSE) entregará hoy a sus homólogos departamentales el padrón biométrico para los comicios del 12 de octubre próximo en Bolivia, el cual recoge al menos 6.2 millones de votantes.

Con la entrega de esos documentos a cada una de las nueve regiones del país, el TSE determinará la cantidad de mesas de votación y establecerá el número de jurados y recintos electorales, según declaraciones del vocal de la referida institución, Ramiro Paredes, recogidas por el diario La Razón.

Al mismo tiempo se iniciará el proceso de impresión de las papeletas para Bolivia y los 33 países en los cuales se desarrollarán los comicios.

Los registrados para las elecciones llegaban a cinco millones 288 mil personas hasta agosto pasado, pero el proceso de empadronamiento de este año incluyó a otras 950 mil con edad y capacidad para votar, lo cual eleva el total a más de seis millones 200 mil, la mayoría de ellos jóvenes.

EL TSE fue objeto de duras críticas durante las semanas anteriores por parte de los partidos opositores, por una supuesta negativa a entregar el padrón electoral o sus datos, a lo cual salió al paso en las últimas horas la vocal Dina Chuquimia, quien advirtió que las organizaciones políticas contarán hasta con los componentes mínimos del referido registro.

Explicó que el proceso de empadronamiento constituyó una fase en extremo compleja, que obligó a prorrogar dos veces el plazo de registro.

Las elecciones generales bolivianas se celebrarán el próximo 12 de octubre y en ellas participarán cinco partidos políticos: el Movimiento Al Socialismo (MAS), Unidad Demócrata (UD), Partido Demócrata Cristiano (PDC), Movimiento Sin Miedo (MSM) y el Partido Verde de Bolivia (PVB).

Según las últimas encuestas, el presidente Evo Morales, candidato del MAS junto a Alvaro García Linera, será electo en primera ronda por la amplia ventaja que saca a sus opositores, la cual llega hasta 42 puntos sobre Samuel Doria Medina, de UD, segundo en las preferencias.

Un sondeo reciente de Ipsos, Opinión y Mercado, da a Morales ganador con el 59 por ciento de los votos, por solo 17 de Doria Medina, quien se ha visto enrolado en un escándalo por violencia de género, tras intentar chantajear y presionar a la exposa de un otrora candidato a diputado por su organización.

Para intentar desviar la atención, Doria Medina volvió los cañones hacia el oficialismo e intenta demostrar que, de ganar las elecciones, Morales subirá drásticamente el precio de la gasolina para acabar con la subvención, lo cual negó el jefe de Estado reiteradamente.