El Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega Saavedra, y la Coordinadora del Consejo de Comunicación, Compañera Rosario Murillo Zambrana, saludaron el 35 Aniversario de la Policía Nacional, “creada en plena Victoria Revolucionaria, en la efervescencia Festiva de aquellos Días Iniciales de Libertad, Dignidad y Fraternidad recuperadas”.

En una carta dirigida a todo el cuerpo policial, el mandatario destacó que “la Revolución Popular Sandinista dio a luz a esta Policía Popular, Sandinista, Hija, Hermana, Compañera del Pueblo, y en estos Nuevos Tiempos de Esperanza, Evolución y de Compromiso de luchar hasta las últimas consecuencias contra la Pobreza en todas sus expresiones y con todas sus derivaciones, la Policía Nacional és indispensable para cada nicaragüense, para todas las Familias, más allá de su filiación política o de su manera de pensar y vivir”.

A continuación, mensaje completo del Compañero-Presidente Daniel y la Compañera Rosario:

Managua, Managua, 9 de Septiembre de 2014

Primera Comisionada
Aminta Elena Granera Sacasa
Jefa de la Policía Nacional

Compañeros Comisionados,
Generales, Mandos Nacionales de la Policía

Compañeros de la Línea de Mando
y, Miembros, Mujeres y Hombres
de nuestra Policía Nacional

[email protected] Compañ[email protected] :

En palabras de nuestro Pueblo, la Policía juega el rol, necesario, imprescindible, de custodia de su Tranquilidad y Derecho a la Alegría.

Nuestra Policía, creada en plena Victoria Revolucionaria, en la efervescencia Festiva de aquellos Días Iniciales de Libertad, Dignidad y Fraternidad recuperadas, ha sido Compañera y Acompañante, Fiel y Consecuente, en cada momento de esta Historia nuestra, de Luces, de Intensidad, de Encrucijadas, y de tantos Milagros Cotidianos.

La Policía és Garante de la Vida, en el cada día, en Barrios, Comarcas y Comunidades de esta Nicaragua Cristiana, Socialista y Solidaria. La Policía comparte con las Familias nicaragüenses en un Modelo Dialogante y, efectivamente Comunitario, la lucha contra el delito y la delincuencia, en todos sus niveles.

Nuestra Policía, convive a la par de nuestras Valientes Mujeres, nuestros Hombres, nuestros Jóvenes, nuestra Niñez, contribuyendo a fortalecer la Capacidad de Entendimiento y Reunión que, gracias a Dios, anima a Nicaragua y, és Fundamento de Bendición, Prosperidad y Victorias.

La Revolución Popular Sandinista dio a luz a esta Policía Popular, Sandinista, Hija, Hermana, Compañera del Pueblo, y en estos Nuevos Tiempos de Esperanza, Evolución y de Compromiso de luchar hasta las últimas consecuencias contra la Pobreza en todas sus expresiones y con todas sus derivaciones, la Policía Nacional és indispensable para cada nicaragüense, para todas las Familias, más allá de su filiación política o de su manera de pensar y vivir.

Tenemos el lujo de contar con una Policía querida por nuestro Pueblo, y admirada por muchos Países y Pueblos del Mundo; una Policía que debe seguir siendo Leal, Ejemplar, y absolutamente identificada con los Ideales y Valores que le dieron Vida. Una Policía que cuenta con gran Respeto. Su Presencia Directa en todos los rincones de la Patria, és resultado de las decisiones de este Gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional que la ha priorizado, atendido y, potenciado como Compañera de cada nicaragüense.

De la confianza en nuestro Gobierno se deriva la confianza que [email protected] tenemos en nuestra Policía Nacional. Les reconocemos y abrazamos a [email protected], Compañ[email protected] de la Jefatura Nacional, de la Línea de Mando Nacional y de todos los Cuerpos de la Policía, en la seguridad de que seguiremos dando lo mejor de [email protected], y ganando la Batalla de la Seguridad Ciudadana, a la par que avanzamos creando Justicia, consolidando Armonía y Paz, y acercando la Prosperidad.

Rosario se une en este Saludo; reconocemos particularmente el rol destacadísimo de las Mujeres en la Policía Nacional. Ambos abrazamos con Cariño a las Familias de [email protected] ustedes, [email protected] Policías; su Familia que és apoyo cotidiano, admirable y digno de todo el Reconocimiento.

Daniel Ortega Saavedra