La magistrada de la Corte Suprema de Justicia, doctora Juana Méndez, destacó que en el trabajo de prevención de la violencia en nuestro país, pueden participar todas aquellas personas que deseen y tengan voluntad de vivir en una sociedad de paz y tranquilidad.

“En el trabajo preventivo todo el mundo puede participar, el que tenga voluntad, el que quiera, el que tenga acceso a las personas (en conflicto) y todo mundo sabe que los sacerdotes, los pastores tiene comunicación con los jóvenes, hacen trabajo en las familias, las familias se acercan a solicitarles consejos, entonces si ellos conocen cuales son los derechos de las mujeres, donde no hay ninguna contradicción entre los diez mandamientos y los derechos humanos de las mujeres, así que ellos pueden dar una orientación”, dijo la magistrada.

Méndez dijo que el reglamento ayudará a la aplicación de la ley 779, porque fortalece y puntualiza disposiciones relevantes, como la integralidad de la ley y el carácter preventivo

“Con el reglamento y la ley se establece una política de estado y establece el principio de interinstitucionalidad para integrar esfuerzos en la aplicación de la ley y hacer un trabajo preventivo de la violencia”, dijo Méndez.

Al ser consultada sobre quienes pueden participar en los Consejos Familiares, indicó que podrán hacerlo todos aquellos sectores que lo consideren pertinente y que el reglamento en ninguna de sus letras establece obligaciones para con los sectores, muchos menos para los religiosos, sean evangélicos o católicos.

“El espíritu que se puede entender en esa disposición, es apoyarnos como sociedad, no es una obligación, nadie va a llevar a un sacerdote obligado a dilucidar una problemática de familia. Si las personas acuden al sacerdote y le piden orientación y el líder religioso de la congregación que sea, viene y quiere darle una consejería (es bienvenido)”, señaló Méndez.

Manifestó que ha visitado comunidades y municipios de León y Chinandega, para inaugurar los conversatorios con los operadores de justicia, encuentros en el que participan las familias y ha conversado con sacerdotes que piden información sobre la ley 779 y el reglamento.

“Estamos con el propósito de tener una cercanía con los líderes religiosos de todas las congregaciones, ellos son líderes”, reconoció al tiempo que rechazó que el reglamento establezca obligatoriedad a los religiosos.

Dijo que con la aprobación del reglamento de la Ley 779, se ve la voluntad del Gobierno Sandinista de prevenir la violencia en todos los ámbitos, trabajo que deben realizar todas las autoridades o instituciones del sistema social, para manifestar la voluntad política “de que sea en realidad integral esta política de estado en el tratamiento de violencia y todavía amplia mucho sobre el aspecto de prevención, que yo creo es de vital importancia para evitar los resultado de la violencia, antes de estar contando los resultados de la violencia”.

Concluyó diciendo que el rol de los miembros de los Consejos de Familia “es voluntario, si las victimas está requiriendo un apoyo, las familias requieren un apoyo, el problema puede ser con el hijo, no necesariamente (con el marido) es decir cualquier tipo de problema familiar que desde la comunidad puede recibir un apoyo, porque los motivos que generan violencia en la familia son diversos”.