Estas declaraciones de los expertos fueron dadas en el contexto de la clausura del proyecto BOSAI Nicaragua, que apoyado por el gobierno de Japón a través del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (SINAPRED), el cual realizó recientemente en Poneloya, Las Peñitas y Salinas Grandes tres talleres de capacitación para enfrentar un eventual tsunami.

El Doctor José Luis Pérez, Gerente por el SINAPRED del Proyecto de Gestión del Riesgo ante Tsunami, cuya primera fase se estaba clausurando este jueves en León, dijo que institucionalmente Nicaragua está preparada frente a un desastre, como los tsunamis, destacando a la par la organización poblacional en la conformación de los Consejos de la Familia, Salud y Vida.

Recordó que dentro de los Consejos hay una persona que se encarga de la gestión de riesgo y que por medio de esta organización que se está llevando a cabo hasta tener organizados barrio por barrio y casa por casa, se podrá llegar a tener completamente organizado al pueblo hasta que cada familia sepa qué hacer ante cualquier amenaza y desastre.

Destacó el doctor Pérez que desde el año pasado se está trabajando para que la población esté preparada ante un desastre y aunque aún existen debilidades, entre ellas que se necesita más presupuesto para brindar una atención más oportuna a la población afectada, eso está dentro de la agenda del gobierno del Presidente Daniel Ortega y de la Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, compañera Rosario Murillo.

Vigilancia más eficaz de fenómenos naturales

Por su lado, Fabio Segura, asesor técnico de la Dirección de Geofísica de INETER, manifestó que Nicaragua ha avanzado muchísimo desde el punto de vista de la vigilancia de fenómenos naturales que se puedan convertir en desastres, por ejemplo los hidro meteorológicos que impactan  a través de inundaciones causadas por intensas lluvias o huracanes.

Destacó que en lo que se refiere a peligros geológicos, el INETER tiene una buena red sísmica que está vigilando tanto la sismicidad a nivel nacional como lo que ocurre en los volcanes y que se convierte en un comportamiento fuera de lo normal, lo que se convierte pues en un aviso para las poblaciones vecinas.

Recordó que actualmente la red sísmica del país posee más de 50 estaciones sísmicas, al tiempo que el país está ahora en condiciones diferentísimas en cuando a la atención de los desastres con la creación de SINAPRED, que coordina el esfuerzo institucional para defender a la población  de los embates de la naturaleza.

Por otra parte manifestó que “nos hemos preocupado muchísimo por la parte del Pacífico, porque tenemos más cerca los límites de placas, porque al lado del Caribe los límites de placas más alejados, sin embargo en la costa Caribe hay focos donde pueden generarse sismos importantes capaces de producir tsunamis”.

Detectan sismos frente a Bilwi


Segura recordó que frente a Monkey Point está el escarpe de Hess, que es un sitio geológico donde pueden ocurrir eventos importantes e informó que “últimamente hemos estado detectando sismos frente a Bilwi, que podrían ser nido de algún evento importante”.

Destacó que se está creciendo en cobertura de la red sismográfica hacia el Caribe, porque precisamente al INETER le preocupa que no haya cobertura por esos lados, al tiempo que recordó que Nicaragua tiene una gama de amenazas peligrosas como terremotos, volcanes, huracanes e inundaciones ocasionadas por las lluvias.

Entre tanto el representante residente de la Agencia Japonesa de Cooperación, JICA, Tomoyuki Oki destacó que el proyecto frente a tsunamis fue iniciado hace cinco años con los países de América Central, entre ellos Nicaragua, donde se invirtió unos cinco millones de dólares para apoyar a estas naciones con las lecciones aprendidas por ellos frente a este tipo de desastres naturales.

Señaló que la primera fase del proyecto que se llevó a cabo con simulacros de tsunamis en Poneloya, Salinas Grandes y la Peñitas, termina el 29 de mayo, pero continuará con una segunda fase en San Juan del Sur donde en junio podría ser enviado un investigador a hacer un estudio preliminar en el sitio que se encuentra a la orilla del mar.