Con mucha alegría la feligresía católica de la capital festejó el 21 aniversario de consagración de la Catedral Metropolitana Inmaculada Concepción de María, templo que fue edificado en 1993, proyectada como sustituta en la práctica de la Antigua Catedral ubicada en la Plaza de la Revolución, la que debido al terremoto de 1972 sufrió daños en su infraestructura ocasionando que la misma dejara de ser el templo religioso de los capitalinos.

Durante una homilía oficiada por el Cardenal Leopoldo Brenes, se recordó a todos los que participaron en la edificación del templo, siendo el Cardenal Miguel Obando Bravo quien estuvo al frente de la obra, siendo en ese momento el arzobispo de la Diócesis.

A más de dos décadas de ser el templo de oración de muchos managuas, el Cardenal Brenes recordó que el compromiso de la iglesia continúa siendo el mismo, llevar el evangelio a todos, mostrarles la buena nueva de salvación y ser seguidores del ejemplo de Jesucristo.

“Esta fecha es un momento de gracia porque tenemos un templo en el que podemos reconocer las divinidades de nuestro señor Jesucristo y poder reconocer que somos pecadores, pero es hermoso poder recibir bendiciones en nuestro hogar santo, hoy es un momento en el que debemos seguir con el mandato de nuestro santo Papa, convertirnos en discípulos y misioneros de Jesucristo, siendo pescadores de hombres” manifestó.

“Debemos ir por el mundo, anunciando el evangelio, ir a llevarles la buena noticia de que Jesús es la salvación, hoy le pedimos a nuestro buen padre que esta arquidiócesis viva en un estado permanente de oración, que todos traigamos más hijos a los pies de Jesucristo” concluyó el Cardenal Brenes.