El Gobierno de Nicaragua, a través del Ministerio de Gobernación y la dirección del Sistema Penitenciario Nacional, avanza en el mejoramiento de las condiciones para los privados de libertad con la construcción de tres nuevos y modernos centros penitenciarios en el país.

Con inversiones que alcanzan los 7 millones de dólares, en los últimos meses se han construido el Complejo del Centro Penitenciario de Mujeres, cuya costo fue de 1.8 millones de dólares y el Centro Penitenciario de Máxima Seguridad que costó 2.1 millones de dólares; además están en proceso de construcción el Centro Penitenciario de Bluefields (2.1 millones de dólares) y avanza en más del 65% de la construcción de un complejo productivo para el régimen abierto y semiabierto de los privados de libertad, a un costo de 974 mil dólares.

La Compañera Rosario Murillo, coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, anunció que este próximo lunes (8 de septiembre), a las 10 de la mañana, se estará inaugurando estos dos centros.

“En esta inauguración estarán participando las ministras de Gobernación, de la Familia, de las Mujeres, el Vicario de las Prisiones, Monseñor Luis Amado Peña”, precisó.

Indicó que en estas instalaciones van a vivir 250 privadas de libertad. La capacidad del albergue es de 312; además que estará el Complejo Productivo de Régimen Abierto, donde hay una capacidad de trabajo para 400 privados de libertad.

“Esta es una inversión que se ha hecho del dinero incautado del narcotráfico, que el Comandante Daniel asignó al sistema penitenciario para desarrollar el programa de ampliación de infraestructura penitenciaria. En este Centro Penitenciario de Máxima Seguridad 2 millones de dólares fueron invertidos”, anotó la compañera.

Detalló que en el Centro Integral de Mujeres se invirtieron 1.8 millones de dólares; y en el Centro Penitenciario de Blufields se están invirtiendo 2.1 millones; y en el Complejo Productivo de Régimen Abierto 973 mil dólares.

Por su parte, Carlos Najar, Viceministro de Gobernación, destacó que la construcción de todos los complejos fue orientada por el Presidente Daniel Ortega, para dar solución a los problemas de hacinamiento en las cárceles, además se corresponde con la política humanitaria y solidaria que promueve el Gobierno Sandinista y se enmarca en el cumplimiento de algunas recomendaciones hechas por el Subcomité contra la Tortura.

En el caso del centro penitenciario de mujeres, las reclusas estarán en condiciones diferentes a las conocidas. “En este lugar las privadas de libertad además de que cumplen la pena tienen una actividad de orden productivo. En este lugar hay actividad textil vestuario, elaboración de trabajos manuales como piñatas, hay panadería y un área donde se establecerá una granja porcina y una granja avícola, además de un huerto que proporcionará alimentos para autoconsumo”, comentó Najar.

Para los internos varones, el complejo productivo permitirá que internos que están en régimen abierto o semiabierto, realicen procesos productivos en áreas como construcción, carpintería y labores agropecuarias.

Najar resaltó que la construcción de los complejos que ahora forman parte del Sistema Penitenciario Nacional se financió con parte del dinero incautado al narcotráfico, concretamente el resultado de la Operación Televisa.

El funcionario afirmó que la prioridad del Gobierno es asegurar una mejor política penitenciaria y de seguridad, fortaleciendo las medidas del país como muro de contención contra el narcotráfico y el crimen organizado.

Por su parte, el Prefecto Julio Orozco, director del Sistema Penitenciario Nacional, valoró que los nuevos centros penales se construyen con una nueva visión de derechos humanos de los y las privadas de libertad. “En ese marco se están conceptualizando los nuevos centros penales del país”, aseguró.

Los nuevos y modernos complejos penitenciarios tienen mejores condiciones para el acceso seguro, cuartos de visitas conyugales, áreas de recreación y áreas productivas.