El nuevo diseño de la camiseta del FC Barcelona es una muestra de ello. El rechazo generalizado de la afición al nuevo modelo lucha contra los intereses de la marca, y por ende, del club. La fusión en el centro de una raya granate con el exterior azul ha eliminado las habituales rayas de la camiseta culé. La segunda equipación también tendría una fusión de entre los colores amarillo y naranja, sustituyendo a la negra entera de este año.

El presidente Sandro Rosell ha afirmado que "siempre se genera este debate, es inevitable la polémica, pero al final la gente se acabará acostumbrando. A mí me gustan mucho, son las mejores que hemos vestido en 15 años". El máximo mandatario culé ha apoyado así públicamenta a Nike, la marca deportiva que les viste. "La camiseta representa la personalidad del equipo. La fusión de las rayas significa la unión entre el primer equipo y la cantera", comentó Marcos Garzo, director general de Nike Iberia.

Tanto en Twitter como en Facebook, la publicación del diseño final de las camisetas fue como una bomba. Aficionados, azulgranas y de otros equipos, mostraban su descontento. Además, las encuestas realizadas demuestran que a más del 70% no les gusta este diseño. La lucha por ver sí triunfa el deporte o triunfa el mercado sigue en pie, aunque están destinados a entenderse.