La capital libia Trípoli y la ciudad de Bengazi son escenario de serias violaciones de los derechos humanos que golpean a la población y la infraestructura civiles, señaló hoy Naciones Unidas en un reporte.

Según el documento publicado en Ginebra por la Misión de la ONU en el convulso país norafricano (Unsmil) y la Oficina de los Derechos Humanos, en esas urbes se producen bombardeos indiscriminados, ataques a hospitales, secuestros, torturas y asesinatos extrajudiciales por parte de grupos armados.

Las milicias enroladas en combates por el control de territorios parecen ignorar el impacto de sus acciones bélicas en los civiles, precisaron.

El texto refleja además que los combatientes carecen de disciplina y entrenamiento, y emplean armas defectuosas, todo lo cual potencia el peligro para las personas en Trípoli y Bengazi, dos de las ciudades más golpeadas por la violencia presente desde 2011, cuando la OTAN atacó Libia para derrocar a Muamar Gadafi, quien fue asesinado.

De acuerdo con el reporte, entre mediados de mayo y agosto del año en curso, docenas de civiles fueron secuestrados, por las sospechas de afiliación tribal, familiar o religiosa como único argumento.

Estamos ante hechos que pudieran representar desapariciones forzadas, advirtió la ONU.

Respecto a los desplazados internos, la Unsmil estimó que al menos 100 mil seres humanos están en esa situación, mientras 150 mil personas, incluyendo trabajadores migrantes, abandonaron el país.

Naciones Unidas también denunció el ataque a periodistas por todas las partes en conflicto, el debilitamiento del sistema judicial y la creciente profundización de la polarización política como factores que potencian el panorama imperante de inestabilidad e inseguridad.