Cristiano Ronaldo habló en público en un evento publicitario en el Circuito del Jarama junto a Jenson Button, y no se rajó. Su mensaje, claro y conciso, caló hondo en la zona noble del club, que no quiere ver a su gran estrella disgustada por nada del mundo.

Ronaldo aseguró que, si él mandara en el club, quizás las cosas se hubieran hecho de manera diferente. Su mensaje, según comentó la Cadena Cope española en la noche de ayer, no se trata sólo de la marcha de Di María y de Xabi, si no de la ruptura de las negociaciones por Falcao.

El colombiano era el preferido por Jorge Mendes para cubrir la baja de Morata, pero Ancelotti no tragaba con la llegada de otro jugador con un gran ego en el vestuario. Ronaldo, que tiene una gran relación con su agente --casi fraternal--, hubiera deseado que Falcao llegara al Real Madrid, no tanto por lo que aportaría al equipo, si no porque hubiera hecho muy feliz a Mendes.

De cualquier manera, su mensaje destapó, más allá de este caso puntual, el hecho de que las cosas en el vestuario no andan de lo mejor. El hecho de que Ronaldo ni siquiera disimule su malestar no es una buena señal, pero cabe recordar que el año pasado, a esta altura de la tempora, su situación era muy parecida.

Sus quejas abocaron al club a renovarle, y luego cerró una temporada magnífica.

La Liga no acaba más que de empezar, pero en el Real Madrid nunca se aprende. Incluso escasos meses después de ganar la ansiada Décima, el ambiente alrededor del equipo se ha ennegrecido, y Ancelotti tendrá mucho trabajo para arreglar la situación dentro y fuera del campo.