Las familias de Bonanza que aún esperaban el rescate de los mineros que permanecen soterrados en la mina ‘El Comal’, se expresaron resignadas ante las dificultades que los güiriseros explicaron que se están presentando en la continuidad de la búsqueda de los compañeros.

En un ambiente de tristeza y dolor, los familiares de los últimos mineros, que se encontraban en las afueras de la mina, expresaron su resignación con el destino que sufrieron sus familiares que no pudieron ser rescatados con vida, debido a las condiciones extremas que ponían en peligro a los equipos de salvamento y rescate.

El minero César Duarte, lamentó que ya no había alternativa como para poder seguir luchando para buscar que sus compañeros salieran con vida.

Otros mineros expresaron su agradecimiento al Comandante Daniel Ortega quien todo el tiempo estuvo pendiente de la situación apoyando a las familias a través de las instituciones del Estado.

Familiares de las víctimas señalaron que se van con un profundo dolor en su corazón que nunca van a olvidar. “Ellos (los rescatistas) lucharon pero no pudieron, que se haga la voluntad de Dios”, indicaron.

Domingo Barrera, padre de Juan Carlos Barrera, expresó su agradecimiento a todos los compañeros que participaron en las labores de rescate, así como todo el esfuerzo de gobierno para apoyar a las familias que estuvieron pendientes de la situación en el lugar.

“A mi hijo lo dejo en nombre de Dios y Dios lo va a tener en lo alto del cielo”, expresó Barrera tras conocer que el joven quedó atrapado en la mina.

Nelson Mairena, quien también apoyó las labores de búsqueda, dijo que fue imposible seguir intentando incursiones en la mina alertó a los mineros a no seguir trabajando en esa mina porque arriesgan sus vidas en vano.

Miembros de la Juventud Sandinista, que se encuentran en el lugar acompañando a las familias, expresaron que la situación es dolorosa. “Duele, el cuerpo muere, pero el alma no. No podemos seguir trabajando, la realidad es que sería arriesgar la vida de los mineros, de los bomberos y no se puede”, comentaron.

Alexander Hernández, hermano de uno de los mineros, viajó desde Managua con la esperanza de encontrar a su hermano con vida.

“Vine desde Managua con la esperanza de encontrar vivo a mi hermano, desafortunadamente quedó enterrado en ese poco de tierra, no sé qué voy a decirle a sus hijas, a mi mamá”, dijo lamentándose y notablemente conmovido.