El Tribunal Penal de Giza, en Egipto, ha conmutado la pena de muerte por cadena perpetua para diversos miembros destacados de los Hermanos Musulmanes, entre ellos, su Guía Supremo, Mohamed Badia.

El pasado junio, esta corte sentenció a Badie y otros 13 acusados a la pena capital por incitación al asesinato durante los disturbios que se produjeron ante la mezquita de Al-Istiqama, en Giza, en julio de 2013, en los que murieron 9 personas y 20 resultaron heridas. Las protestas se llevaron a cabo tras el golpe de Estado militar que derrocó al entonces presidente egipcio, el islamista Mohamed Mursi, salido de las filas de los Hermanos Musulmanes.

El tribunal ha decidido ahora rebajar las penas a Badia, Mohamed El Beltagui, Esam El Erian y otros cinco líderes de la Hermandad, pero ha mantenido la pena de muerte para otros seis acusados juzgados en ausencia, entre los que se encuentra el islamista Asem Abd El Maged, que está en paradero desconocido.

El tribunal había remitido el caso a la principal autoridad religiosa de Egipto, el gran muftí, para que diera su asesoramiento religioso después de la sentencia de junio. Según la ley egipcia, todas las penas de muerte se remiten al gran muftí para su aprobación. Aunque su decisión no es vinculante, el tribunal generalmente adopta sus consejos y emite un veredicto final en base a ellos. Luego, los demandados pueden apelar la sentencia.

En este caso, el gran muftí rechazó inicialmente la pena de muerte en junio. El juez le envió el caso de vuelta una vez más para que lo reconsiderara, pero volvió a emitir la misma opinión.

Cientos de partidarios de Mursi han sido condenados a muerte en los últimos meses, sobre todo por los cargos de asesinato, intento de asesinato, incitación a la violencia y pertenencia a grupo terrorista, ya que los Hermanos Musulmanes fueron declarados ilegales el año pasado.

En marzo, un tribunal de Minia, en el sur de Egipto, condenó a 529 acusados a pena de muerte por estar presuntamente implicados en el asesinato de un oficial de policía. El tribunal confirmó posteriormente las sentencias para 37 de los acusados y condenó al resto a cadena perpetua.

Un mes más tarde, otro tribunal de Minia sentenció a 683 partidarios de Mursi a muerte por atacar una estación de policía y matar a un oficial. Badie también fue uno de los condenados en este caso.