El jefe de Gabinete de Argentina, Jorge Capitanich, afirmó que el 75 por ciento de los trabajadores "manifestó su voluntad de trabajar, no adhiriendose al paro" convocado por las centrales sindicales opositoras.

Los sindicatos opositores de Argentina han convocado para este jueves el inicio de una huelga de 36 horas. Reclaman a la Casa Rosada, entre otras medidas, una modificación del Impuesto a las Ganancias . Al respecto, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, afirmó que el 75 por ciento de los trabajadores "manifestó su voluntad de trabajar, rechazando el llamado al paro".

En rueda de prensa en Casa de Gobierno, Capitanich dijo que "hay 20 gremios que cuentan con 30 mil afiliados, que efectivamente no adhieren y sólo 8 que manifestaron su adhesión" a la medida de fuerza que se desarrolla hoy en todo el país.

El llamado a paro lo inició el ala opositora de la Central de Trabajadores de Argentina (CTA), que agrupa a sindicatos de trabajadores estatales, y concluirá este jueves a medianoche.

El sector opositor de la Confederación General del Trabajo (CGT), que reúne, entre otros, a poderosos gremios del transporte, se sumará el viernes a la protesta con una huelga de 24 horas.

Ambas centrales han convocado a la huelga para reclamar, entre otras cosas, la reapertura de las negociaciones salariales, debido a la alta inflación y la modificación del impuesto que pesa sobre los salarios.

El corresponsal de teleSUR en Argentina, Edgardo Esteban, señaló que el paro convocado, el cual es netamente político, tuvo escasa convocatoria en los sindicatos ajenos.

“La totalidad de los gremios están asistiendo a sus puestos de trabajo” informó Esteban al tiempo que destacó normalidad en el funcionamiento de sectores como el metalúrgico, mecánico, comercial, construcción y transporte, tanto de corta, mediana y larga distancia así como el sistema metro y taxis.