Centenares de jóvenes centroamericanos miembros del Movimiento Juvenil Salesiano (MJS) se congregaron en Masaya, Nicaragua, para participar en el CampoBosco 2014, un espacio de reflexión en el que los jóvenes comparten las experiencias de cada país en el trabajo juvenil al servicio de Cristo.

El sacerdote salesiano William Arguello, delegado de la pastoral juvenil en Centroamérica, explicó que CampoBosco es un campamento de carácter centroamericano que se realiza una vez al año en cada país de la región.

“El objetivo es capacitar a los líderes de los grupos juveniles de todo Centroamérica para un mayor compromiso en el seguimiento de Jesús, de la evangelización, especialmente el tomar conciencia de la misión de evangelizar a la juventud y a la niñez”, indicó Arguello.

A través del canto, la oración, la danza, el deporte y otras disciplinas los jóvenes llevan la buena nueva de la evangelización a más comunidades de jóvenes en Centroamérica, manifestó el sacerdote.

Arguello, agradeció el apoyo que el Presidente Daniel Ortega y de la Compañera Rosario Murillo, prestan a la comunidad salesiana en Nicaragua. Recordó que recientemente el mandatario recibió a Don Bosco en una bienvenida especial cuando sus reliquias visitaron Nicaragua. Asimismo recordó la visita y la condecoración que le hicieron al rector mayor de la orden, Don Pascual Chávez. “No se nos olvidan esos momentos tan especiales que vivimos aquí en Nicaragua”, afirmó.

En el campamento participan alrededor de 300 jóvenes de todos los países centroamericanos, quienes comparten en comunidad y solidaridad.

Iris Paredes, representante de El Salvador, manifestó que el CampoBosco 20014 “ha sido una experiencia bastante gratificante, como salesianos la alegría que se ha vivido aquí es la alegría que caracteriza al espíritu de la juventud salesiana. Ha habido mucha fraternidad, mucha oración y ha sido una experiencia para unir a las 6 naciones que están aquí presentes”.

Marvin Scott, de Costa Rica, explicó que CampoBosco “es un espacio de formación y crecimiento. Acá venimos en un sentido de fiesta porque estamos en el año jubilar de los 200 años de nacimiento de Don Bosco, todo ese contexto nos lleva a la necesidad de formarnos e ir a compartir con los demás jóvenes el Evangelio de Cristo”.

“Esto nos une como centroamericanos, usualmente las fronteras nos dividen, pero a nosotros el corazón de Don Bosco y el corazón centroamericano nos une, nosotros tenemos una frase que dice que: con Jesús y María Centroamérica está unida”, agregó el joven.

Marco Antonio, procedente de Honduras, comentó que el CampoBosco es una experiencia de vida. “Nos anima a seguir trabajando con los jóvenes. Nos damos cuenta que no importa el nombre del país y el color de la bandera porque somos uno solo”.

Catalina Trinidad, de Guatemala, también se refirió a la unidad de los jóvenes en Centroamérica y manifestó que “la espiritualidad salesiana está dando frutos porque todo este trabajo es para Dios”.

Catherine Ríos, de Nicaragua, comentó que el país está representado por 73 jóvenes. “Esperamos que todos nuestros hermanos centroamericanos estén llenos de alegría celebrando del bicentenario de Don Bosco. Nuestro carisma es diferente, es la alegría con los jóvenes, a través del baile y el canto también podemos demostrar que conocemos a Cristo”.

Finalmente los jóvenes de Panamá, agradecieron la hospitalidad de Nicaragua que se puso de manifiesto desde que llegaron al país la semana pasada.

Luis Martínez, explicó que en el CampoBosco lograron compartir e intercambiar con jóvenes de todo Centroamérica. Además realizaron competencias deportivas y presenciaron números culturales de todos los países.