El Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega Saavedra, y la Compañera Rosario Murillo, Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, sostuvieron una sesión de trabajo con los representantes de empresas brasileñas que a partir del próximo año iniciarán la construcción de la planta de generación hidroeléctrica Tumarín.

El mandatario anunció que además de Tumarín, las empresas brasileñas también construirán el proyecto hidroeléctrico Bodoke, el cual junto a Tumarín, representa la generación eléctrica de 323 megawatts.

Daniel indicó que el total de inversión en ambos proyectos es de 1,345 millones de dólares, que se ejecutarán entre el 2015 y el 2019. También se prevé que entre los dos proyectos se generen 7 mil 500 puestos de trabajo en el país.

En el encuentro estuvieron presentes el encargado de negocios de la Embajada de Brasil; José Diniz, Presidente de Queiroz Galvão; Valter Cardeal, Director de Generación de Eletrobras; y Marcelo Conde, en nombre de Central Hidroeléctrica de Nicaragua.

En representación del Gobierno Sandinista, el Ministro de Hacienda y Crédito Público, Iván Acosta; el titular del Ministerio de Energía y Minas Ingeniero, Emilio Rappaccioli; el compañero Francisco López, delegado presidencial; y el representante de la empresa Disnorte-Dissur.

Durante la sesión de trabajo, que fue televisada a través de Canal 6, el Presidente Daniel se refirió al sueño que Nicaragua había tenido desde antes de 1979 para la construcción de un proyecto de generación eléctrica que pudiera satisfacer la demanda del país.

Daniel recordó que el primer proyecto que se planteó en Nicaragua desde antes del 79 fue Copalar, el cual continuó siendo impulsado por el Gobierno Sandinista luego del triunfo de la Revolución.

“Inmediatamente nosotros lo asumimos el proyecto de más de 360 megavatios, entonces se involucraron varios países solidarios en particular del campo socialista. Incluso empezó el trabajo de campo y se trasladaron allá especialistas, ingenieros búlgaros y de otros países de Rusia y de todos los países del campo socialista”, comentó.

“Queríamos desarrollar ese gran proyecto. La primera gran obra había sido la alfabetización y esta (Copalar) iba a ser la otra gigantesca”, agregó.

A pesar de las intenciones del Gobierno Sandinista para construir Copalar, la guerra impuesta por el presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan, en la década de los 80, convirtió en blancos a los ingenieros y técnicos que trabajaban y entonces se tuvo que evacuarlos. “Hasta ahí llegó el sueño en ese momento”, lamentó Daniel.

En la década de los años 90, pasaron los gobiernos de Violeta Barrios, Arnoldo Alemán y fue hasta en el gobierno de Enrique Bolaños que se retomó con fuerza la construcción del proyecto hidroeléctrico.

“Nosotros participamos apoyando el proyecto”, aseguró Daniel, el cual era apoyado por inversionistas privados españoles y mexicanos.

“Se empezó a trabajar con él y se aprobó el proyecto pero luego no se pudo ejecutar. Seguía el sueño ahí, un sueño que venía desde antes de 1979”, comentó.

Además de relatar los innumerables tropiezos que sufrió el megaproyecto en las diferentes décadas, Daniel también se refirió a los escépticos y maldosos que no quieren que el proyecto se realice.

Gobierno Sandinista retoma el proyecto en tiempos de Paz

El mandatario aseguró que una vez más el proyecto fue asumido por el Gobierno Sandinista cuando volvió al poder en el año 2007.

“Llegamos al gobierno y dijimos vamos a retomar el proyecto en tiempos de paz, seguridad, estabilidad, tiempos en que hemos logrado una gran alianza de trabajadores, productores del campo, productores pequeños, medianos y grandes de las zonas campesinas, pequeña industria, banca y comercio, una gran alianza nacional con todas las fuerzas”, indicó.

No obstante, recordó que Nicaragua no contaba con recursos para desarrollar un proyecto de las magnitudes en las que se planteó.

Además recordó que el país estaba por colapsar debido a la crisis energética, la cual fue paliada con la ayuda del Comandante Hugo Chávez, gracias al envió de plantas de generación térmicas.

Sin embargo, señaló Daniel, a medida que la crisis se fue superando, el gobierno comenzó a trabajar y el sueño se volvió a levantar.

El Presidente relató los primeros contactos que se hicieron con representantes de las empresas brasileñas, hasta llegar al Presidente Lula Da Silva, quien tomó una decisión para trabajar el proyecto.

Daniel destacó la voluntad del Gobierno de Brasil de involucrar a las empresas brasileñas y al banco central de Brasil en la construcción de Tumarín.

No obstante, lamentó las posiciones de los escépticos y los maldosos, pues en la medida que pasaba el tiempo calificaron el proyecto como una locura.

Sin embargo, explicó Daniel, el proyecto continuó trabajándose, planificando cada detalle mientras se lograba finiquitar el acuerdo hasta el día de hoy.

El Presidente Daniel reconoció en la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, su voluntad para continuar con el proyecto gracias a una política de estado a la cual le dio continuidad desde el gobierno del ex presidente Lula.

Recuerda histórico Asalto al Palacio Nacional

Brevemente el Presidente Daniel recordó que hoy se conmemora un aniversario más de la gesta heroica del Asalto al Palacio Nacional, que fue realizada por un comando guerrillero al frente del Comandante Edén Pastora.

“Esta mañana, este día es un día histórico, porque en medio de las complejidades que vive el mundo que son terribles, aquí gracias a dios tenemos un país estable, con mucha seguridad, con mucha estabilidad y esto nos permite ir asumiendo estos retos con la mayor fortaleza, e ir haciendo realidad estos sueños”, indicó.

“Este día 22 de agosto, este día no lo escogimos, no fue acordado, simplemente se dio 22 de agosto, es el día del Asalto al Palacio Nacional, cuando el Comando encabezado por el Comandante Edén Pastora asaltó y tomó al Palacio Nacional donde estaban los diputados de la época del somocismo”, relató Daniel.

“Muchos de los compañeros que participaron del Comando ya han fallecido, otros sobreviven, algunos en condiciones dignas, otros tienen dificultes y tenemos el compromiso de seguirlos apoyando”, aseguró.

En ese sentido, anunció que el Gobierno tiene un plan para terminar de cubrir las necesidades básicas de los compañeros que participaron en el Asalto al Palacio.

No obstante, aseguró que el mejor homenaje que se le puede hacer a esa gesta heroica y a los nicaragüenses que participaron para librar al país de la dictadura, es construyendo la nueva Nicaragua con más empleo y con el beneficio de un país que incorpora el uso de energías renovables en su desarrollo.

Detalles del proyecto

El presidente Daniel detalló que la planta hidroeléctrica Tumarín aportará 253 megavatios de energía y será la planta hidroeléctrica más grande que se habrá construido en la historia de Nicaragua.

Indicó que la inversión en la planta es de mil 100 millones de dólares y que su construcción está planificada entre el 2015 y el 2019, año en que se estaría generando el 21% de la demanda nacional.

Además dijo que el proyecto creará unos 5 mil empleos directos, beneficiando a más de 30 mil personas, y miles de empleos indirectos en las áreas de transporte y servicios.

Las empresas que construirán la planta hidroeléctrica Tumarín, también construirán la planta hidroeléctrica Bodoke, que sumará 70 megawatts en generación eléctrica.

“Aquí estamos hablando de 70 megavatios más con Bodoke, esto se convierte en un paquete más grande, en una inversión más grande”, indicó el Comandante Daniel.

Con esta nueva obra, las empresas brasileñas instalarán en el país una generación eléctrica total de 323 megawatts, con una inversión total de mil 345 millones de dólares y crearán 7 mil 500 puestos de trabajo.

Daniel dijo que la generación hidroeléctrica nos da energía que no contamina tanto como el carbón o el bunker.

El Presidente agradeció nuevamente a la Presidente de Brasil y al pueblo brasileño por el empeño y el cariño que demuestran hacia un país pequeño como Nicaragua.

Beneficio para el medio ambiente y para la población

Daniel también mencionó que ambos proyectos hidroeléctricos representan grandes beneficios para el medio ambiente y para la población nicaragüense.

Indicó que en conversaciones con el reconocido ambientalista Leonardo Boff, se ha llegado a la conclusión de que el impacto del proyecto será positivo para la reforestación y la recuperación de los bosques, algo que también coincide con los objetivos del Proyecto Gran Canal Interoceánico de Nicaragua.

Comentó que Boff se manifestó a favor de la obra en tanto que haya un compromiso fundamental de trabajar a favor de la naturaleza.

Por otro lado, el Comandante también señaló que las obras benefician a las poblaciones cercanas a Tumarín y destacó como un logro el proceso que se ha desarrollado para que las familias que viven en el lugar donde se construirá la represa, sean reubicadas tras llegar a acuerdos justos.

Explicó que esa es una experiencia positiva que debe servir de lección para el proceso que se desarrollará de previo a la construcción del Canal Interoceánico.

Daniel aseguró que los pueblos que serán trasladados estarán en mejores condiciones de salud, higiene y en todos los aspectos.