En los municipios de Nagarote y La Paz Centro, que son parte del corredor seco en el departamento de León, los productores ganaderos están desarrollando iniciativas para enfrentar el débil régimen de lluvias en este invierno y la próxima entrada del verano.

Con el acompañamiento del gobierno municipal y nacional, pequeños y medianos productores de ganado desarrollan sus propias iniciativas, que les permiten un mejor conocimiento del fenómeno de la sequía, además de estudiar propuestas y alternativas de trabajo para enfrentarla.

En la Costa Sur de Nagarote, se encuentra la finca La Virgen que cuenta con 300 cabezas de ganado. Dennis Mayorga, su propietario, explica que la sequía acentuada en el corredor seco del país, no ha diezmado la producción de ganado en su finca.

Para Mayorga, la tecnificación de la finca junto al manejo adecuado de los recursos que se encuentran en la misma, le ha permitido mitigar el impacto del cambio climático.

Luego de 13 años de trabajo con su familia en la Cooperativa San Antonio, ahora la finca produce suficiente alimento para su ganado y los excedentes del mismo son comercializados entre los productores de la zona.

Por otro lado, asegura que la buena administración le ha permitido la compra de maquinaria industrial, como el sistema de riego para áreas de cultivo de pasto y caña.

Ante la problemática que la falta de lluvias está generando a los pequeños productores de ganado en Nagarote, Mayorga asegura que ha decidido disponer su finca como un modelo donde los productores aprendan técnicas de manejo de la finca y de preparación de alimentos para el ganado.

En la finca se elabora yogurt de yuca el que se complementa con probióticos para la alimentación del ganado. “Eso da un resultado excelente en el engorde y en la producción de leche y nos ha permitido tener economía a la hora de la elaboración de alimentos”, explicó.

Ese tipo de conocimientos y experiencias son los que próximamente decenas de productores de la región aprenderán a poner en práctica, gracias a un esfuerzo complementario entre el gobierno y los productores.

Mayorga comenta que muchos productores pueden verse beneficiados al aprender técnicas para la alimentación del ganado y al respecto asegura que su finca está a la orden para transferir conocimientos y experiencias entre los productores.

El mediano productor valoró que la seguridad alimentaria comienza por tener garantizada la alimentación del ganado y con el esfuerzo de cada productor para mantener su finca estable.

Además reconoce que los efectos del cambio climático, entre ellos la sequía, no se van a resolver de un día para otro, sin embargo, señala que un adecuado manejo de los recursos forestales y agrícolas entre población, productores y gobierno, mejoraría las condiciones para enfrentar tiempos difíciles.

Por su parte otros productores en el municipio de La Paz Centro, en León, implementan alternativas de alimentación que se basan en el uso de la fruta del árbol de jícaro, y en la utilización de pastos alternativos.

Freddy Zelaya, propietario de 450 reses en el rancho Los Nopales, explicó que en su finca se está sembrando pastos con sistemas de riego, pero también se utiliza cascarilla de maní, semolina, pollinasa y melaza.

Este productor también utiliza el fruto del jícaro para alimentar el ganado. Explicó que los arboles crecen silvestres en el campo y se cargan de frutos que son molidos y se les da de comer al ganado.

“Aprovechamos bien esta fruta que produce mucha leche cuando el animal lo come. Esta fruta tiene bastante nutriente para los animales, la cascara tiene proteínas, la semilla y la pulpa del jícaro también”, aseguró.

El ganadero Ángel Narváez, de la finca Mesopotamia, comentó que otra alternativa es alimentar al ganado con árboles que son leguminosos y contienen muchos nutrientes para el ganado.

“Las condiciones de cada finca son diferentes, nosotros tenemos que derramar ciertos arboles que son leguminosos para el ganado y son muy sustantivos para su nutrición”, indicó.