Los motivos que se argumentan para alabar a los bancos nicaragüenses es el alto crecimiento de cartera que han tenido, el amplio margen de beneficios que tiene, así como el bajo gasto en provisiones por préstamos.

Fitch también ha aplaudido la buena rentabilidad que tienen las entidades financieras del país, pese a los altos gastos de gestión operativa que existen en la región. Otra de las virtudes de los bancos ha sido su diversificación por el uso de canales alternativos. Ven muy positivo la instauración de la banca por teléfono, Internet o los cajeros automáticos.

Como antes hemos mencionado, el principal problema del sistema financiero es atraer y ‘bancarizar’ a toda la población del país. Según datos, solamente el 30% de los nicaragüenses disponen de cuentas corrientes en los bancos del país.