En noviembre último hablamos del Yotaphone , el celular ruso que sorprendió al mercado al ofrecer un smartphone de doble pantalla: de un lado, un típico smartphone con Android y una pantalla LCD convencional. En el dorso, una pantalla de tinta electrónica como la que usan el Kindle y otros lectores de libros electrónicos.

¿Y para qué suma algo así? La tinta electrónica no gasta energía si no está cambiando lo que muestra (es decir, no hay que apagarla). Así, para ver información que no necesita actualizarse en forma permanente, permite apagar la pantalla principal y reducir el consumo de batería.

Por ejemplo, mostrar la hora y la temperatura en forma permanente, usar el teléfono de libro electrónico, un mapa, una receta de cocina, etcétera, preservando la batería. Lo interesante, en este caso, es que se puede vincular a las aplicaciones de Android con esa segunda pantalla para que le "envíen" información.

Su fabricante (una compañía rusa llamada Rostec) confirmó hoy en un comunicado que planea su expansión a toda América latina en los próximos meses y que lo venderá en la Argentina en el último trimestre del año.

La primera versión era un poco tosca, y la demora en llevarla al mercado avejentó un poco su hardware. La compañía anunció en febrero, durante el Congreso Mundial de Móviles, esta segunda versión, más sofisticada, con una pantalla de 5 pulgadas Full HD y otra de 4,7 pulgadas de tinta electrónica y 960 x 540 pixeles de resolución; chip de 4 núcleos (un Snapdragon 800) y una batería de 2550 mAh.

Por ahora se desconoce si apostará a asociarse con alguno de los ensambladores que tienen base en Tierra del Fuego (condición ideal, pero no obligatoria para vender en el país) o si apostará a la importación directa, posible pero que eleva considerablemente su precio.

La de Yotaphone no es la única implementación de una pantalla de tinta electrónica en un teléfono, aunque sí la primera en hacerlo como una doble pantalla; Alcatel, por ejemplo, tiene una tapa para uno de sus modelos que también ofrece algo así hace un año; una firma llamada Inkcase diseña fundas para smartphones con Android que suman una pantalla de tinta electrónica.