La Organización Mundial de la Salud (OMS) se pronunció a favor de la protección de los trabajadores de la salud en conflictos y desastres, con motivo de celebrarse hoy el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria.

La magnitud, complejidad y frecuencia de las emergencias graves en todo el mundo, aumentó, de ahí el llamado de la OMS para poner fin a las agresiones contra los trabajadores sanitarios en los conflictos y otras emergencias, pues constituyen una violación del derecho fundamental a la salud.

El organismo sanitario destaca el caso de los ataques sistemáticos contra los profesionales en hospitales, dispensarios y ambulancias en Siria, Franja de Gaza, República Centroafricana, Iraq, Sudán del Sur y otras zonas.

"Las amenazas y el acoso a que están siendo sometidos los trabajadores de la salud en países de África Occidental también constituyen un componente preocupante del brote epidémico provocado por el virus del Ebola", señala un comunicado de la OMS.

"Estos profesionales, a pesar de asumir riesgos personales para proporcionar asistencia médica esencial, reciben amenazas y sufren rechazo y estigmatización", agrega.

Los médicos, enfermeros y demás personal tienen que poder llevar a cabo su labor humanitaria destinada a salvar vidas sin la amenaza de violencia o inseguridad, señaló Margaret Chan, directora general de la OMS.

Por su parte, Richard Brennan, director del Departamento de Gestión de los Riesgos de Emergencias y Respuesta Humanitaria de la organización, indicó que "los ataques contra trabajadores y establecimientos de atención de la salud afectan gravemente al acceso a la asistencia sanitaria, privan a los pacientes de tratamiento e interrumpen las medidas de prevención y control de las enfermedades contagiosas".

"La OMS tiene el mandato específico de proteger el derecho humano a la salud, especialmente en el caso de las personas afectadas por emergencias humanitarias", aseveró.

La agencia de Naciones Unidas reconoció que los trabajadores sanitarios enfrentan dificultades para desarrollar su labor en otros países, como Pakistán o Nigeria, donde vacunadores contra la poliomielitis, la mayoría de ellos mujeres, han sido un blanco expreso de agresiones.

La OMS colabora con los asociados para documentar, prevenir y responder mejor a estos incidentes. La protección de quienes cuidan de los enfermos y las personas vulnerables en las circunstancias más difíciles en todo el mundo es una de las responsabilidades más apremiantes de la comunidad internacional, resaltó.