El Ex Presidente de la hermana República de Honduras, compañero Manuel Zelaya, reconoció este lunes al pueblo de Nicaragua como ejemplo de lucha, capacidad, entereza, coherencia y vocación revolucionaria en América Latina.

Durante el XVII Congreso Latinoamericano y Caribeño de Estudiantes (CLAE), celebrado en Managua, ‘Mel’ Zelaya dijo reconocer que “en manos de (el Presidente) Daniel Ortega y la (Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía), Rosario Murillo, se han mejorado las condiciones del pueblo de Nicaragua”.

“Si alguna vez los pueblos de América Latina quisieran inspirarse en la dignidad y en la lucha de un pueblo revolucionario, tienen que venir a Nicaragua a exaltar los valores que aquí se han defendido. ¡Qué más solidaridad podemos aprender del esfuerzo sandinista!”, expresó Zelaya durante este congreso, donde participan más de 4 mil estudiantes de la región.

El líder de la izquierda hondureña, víctima de un duro golpe de estado fascista gestado por el imperio, recordó haber visitado por primera vez Nicaragua un 19 de julio de 1980, durante el Primer Aniversario del Triunfo de la Revolución Popular Sandinista.

Mel relató que en aquel entonces, el Comandante y Secretario del Partido Comunista de Cuba y Presidente del Consejo de Estados y Ministros, Fidel Castro Ruz, pronunció una pieza oratoria muy conocida, y que jamás olvidará.

“Cuando dijo en su intervención (el Comandante Fidel), que había venido a solidarizarse con la revolución del pueblo sandinista, otros decían que él había llegado a Centroamérica a incendiarla”, indicó.

El Ex Presidente de Honduras recordó que el líder de la revolución cubana, dijo que aquellos que lo criticaban, en relación a incendiar a Centroamérica, se equivocaban, y no conocían a los pueblos de Centroamérica llenos de volcanes y hombres y mujeres valientes; volcanes que estallan solos como la Revolución Sandinista”.

Zelaya explicó que en aquel entonces (1980), al escuchar al Comandante Fidel Castro decir estas palabras desde Nicaragua, la solidaridad de todos los pueblos de América Latina y el Caribe “fue muy elocuente”; posición que sigue firme en este segundo proceso revolucionario, con Daniel y Rosario al frente, acompañando este modelo lleno de amor y solidaridad.