Ha pasado más de diez años lavando y planchando ajeno para poder darle alimentos, ropa y estudios a sus hijos. Desde hace dos meses asiste todos los sábados a la Escuelas de Oficio para aprender a elaborar una amplia variedad de reposterías y de esa manera poder cambiar el futuro de su familia. Su nombre es Ana Sofía Mercado y tiene 34 años.

Esta humilde mujer de lunes a viernes o en ocasiones los domingos visita a sus clientas del municipio de Ticuantepe, para lavar o planchar ropa, labor que le ha provocado que sus manos sufran de dolores, pues las extenuantes horas que pasa desarrugando pantalones, camisas o vestidos, ya vienen haciendo su efecto en su salud.

La meta de esta humilde mujer del reparto Juan Ramón, es poder trabajar en algunas de las reposterías establecidas en su Ticuantepe o quizás en Managua para adquirir mayor experiencia “y si Dios me lo permite poder tener mi propio negocio”.

Doña Ana, es una de una treintena de mujeres de Ticuantepe, en su mayoría madres solteras o sin trabajo fijo, que desde hace seis semanas asisten a recibir los cursos o carreras técnicas que promueve el Gobierno Sandinista en alianza con las alcaldías del Poder Ciudadano.

“He venido a aprender un poquito de todo, he aprendido hacer donas, tortas básicas y otras cosas. Yo trabajo en labores domesticas, lavo y plancho, eso lo hago para llevar alimentos a mis hijos, pero con esta oportunidad que no da el gobierno de darnos estos cursos, anteriormente no había y si había eran pagados y no tengo facilidades para pagar”, expresa Ana al subrayar que el curso de repostería lo está recibiendo de forma gratuita.

Para Ana y el resto de sus compañeras de clase, esto le permitirá tener oportunidades de trabajo “ya no quiero seguir planchando y lavando, quiero cambiar mi forma de trabajar, lavar y planchar es bien cansado y doy gracias a Dios porque el gobierno nos dio esta oportunidad y hay que aprovecharla porque nos dan otra manera de ganarnos la vida”.

Juana Cerna es la instructora o docente que está impartiendo el curso básico de repostería, una iniciativa que fue acogida con mucho entusiasmo por parte de las mujeres que ya han aprendido a preparar una media docena de recetas, entre ellas el “volteado de piña”, tortas, “el brazo gitano”, las sabrosas donas o churros de queso.

“El propósito es que ellas puedan salir adelante (de la pobreza) y puedan hacer diferentes productos. El propósito de nuestro presidente y la compañera Rosario Murillo, es capacitarlas, darles empleo. Ellas pueden recibir un trabajo en una pastelería, ya saben lo básico y como manipular el producto”, comentó Cerna.

En estas escuelas de oficios también existen otros cursos o carreras técnicas, como aprender al arte de cortar pelo y hasta poner una barbería, también el curso de arreglos florales o el técnico de Guía Turístico, tomando en cuenta que Ticuantepe existen diversos lugares que son visitados por turistas nacionales y extranjeros.

Leydi Correa estudio la carrera de contabilidad pública, ahora la pudimos observar con claveles, rosas y flores de diversos colores, estaba en medio de su clase aprendiendo a diseñar un arreglo floral.

Nos comentó que ella y un grupo de sus compañeras están pensando seriamente en constituir se cooperativa y crear su propio negocio de floristería, algo que en su municipio no existe.

“Gracias a Dios estamos aprendiendo en estos cursos y como mujeres muchas somos amas de casa y queremos emprender nuestro propio negocio y salir adelante por si solas. Hemos aprendido la técnicas de la floristería, los arreglos y estamos pensando en crear una cooperativa de floristas en Ticuantepe y en conjunto formar nuestra propia empresa y tener un medio de trabajo.

“Estos cursos es una gran oportunidad para las mujeres que no han tenido la oportunidad de estudiar una carrera profesional o que están desempleadas y ahora pueden crear su propio negocio, tener un nuevo comienzo y así mejorar su calidad de vida”
En la Escuela de Oficio que promueve el gobierno a través del Tecnológico Nacional y la alcaldía de Ticuantepe, están capacitándose un poco más de 150 mujeres, también hay hombres que están aprendiendo a ser reposteros o panificadores, o ser barberos.

“Esta es una fuente de aprendizaje para aquellas personas, la mayoría son amas de casa que no tienen preparación académica y tienen la disposición de aprender un oficio y dedicarse a esa actividad, la mayoría son mujeres y vienen entusiasmadas a aprender y están dispuestas en un futuro cuando finalicen los cursos a poner sus propios negocios”, expresó el compañero Rafael Rojas, coordinador de la Escuela de Oficio en Ticuantepe.

Concluyó diciendo que una vez finalizado el curso a todas estos compañ[email protected] se les brindan seguimiento para que puedan acceder a empleos en sus diferentes modalidades.