La Catedral de Managua el sábado vivió momentos muy especiales con el nombramiento de diáconos a tres jóvenes que recibieron las bendiciones de su Eminencia Reverendísima Cardenal Leopoldo Brenes, quien sigue celebrando con las familias del país 40 años de su ministerio sacerdotal.

La casa de Dios en nuestra capital recibió a decenas de católicos de todas partes del país, también llegaron los padres, [email protected], tíos, sobrinos y demás familiares de los nuevos sacerdotes Yener Castro, Emmanuel Jiménez y Juan José Martínez, jóvenes que se formaron en el Seminario Nacional la Purísima y ahora fueron envestidos por el Cardenal Brenes, quien pidió fidelidad a la Iglesia y a las autoridades católicas.

El Cardenal Brenes en estas celebraciones y nombramientos estuvo acompañado de Monseñor Silvio Báez, del querido padre Antonio Castro que dirige la Iglesia La Merced en el barrio Larreynaga, entre otros dirigentes católicos del país.

Agradece a Cardenal Miguel Obando

“Que hermoso que Dios me permite ordenar en estos tres jóvenes seminaristas nuevos diáconos para nuestra iglesia arquidiocesana, pido al Señor por cada uno de ellos para que el Señor les fortalezca y puedan responder a ese espíritu de servicio que el Señor quiere de cada uno de nosotros”, dijo Brenes al momento de hacer los nombramientos.

En relación a sus 40 años de ministerio de amor hacia Dios, agradeció todo el afecto que ha recibido del pueblo en su trabajo presbiteral, las muestras de cariño y humildad y sobre todo de aquellos que le brindaron consejos como de su Eminencia Reverendísima Cardenal Miguel Obando y Bravo, el sacerdote Guillermo Quintanilla, el padre Antonio Castro, Monseñor Francisco Campos.

“Sacerdotes que durante mis primeros años me supieron inculcar ese amor al sacerdocio ministerial, ese amor y ese cariño hacia el obispo y a la Iglesia. Al ser ordenados en este mes de agosto bajo la mirada, también del cariño y cercanía del cardenal Miguel Obando fuimos creciendo en este ministerio. Hoy quiero darle gracias por estos 40 años de mi ordenación presbiteral y acompañar a nuestros tres seminaristas en su ordenación diaconal”, señaló Brenes, agradeciendo el amor y cariño de la comunidad de laicos.

Dijo que el Señor le concede la gracia de servir de instrumento para la ordenación de diáconos o presbíteros “le doy gracias por tomarme como un instrumento porque estos jóvenes seminaristas con la imposición de nuestras manos y por la oración de ordenación cambian totalmente porque el espíritu cambia de una manera radical y estos jóvenes seminaristas con una gracia especial entran a formar parte del orden sacerdotal en el grado tercero como diáconos”.

La ceremonia de ordenación hecha por el Cardenal Brenes se realizó con toda la solemnidad que requieren estos nombramientos, los ahora diáconos fueron arropados de su envestidura y uno por uno juraron fidelidad a las autoridades católicas y a la Iglesia.