El Real Madrid tuvo que esperar 12 años para ganar su décima Copa de Europa el pasado mayo, pero no sorprendería nada que lograra un nuevo título sólo 12 meses después si se tiene en cuenta su actuación en la victoria por 2-0 contra el Sevilla en la Supercopa de Europa el martes.

El caro conjunto de Carlo Ancelotti dominó el animado inicio de las competiciones europeas de clubes contra los campeones de la Liga Europa en Cardiff, donde pudo ganar por una ventaja mayor a la otorgada por los dos tantos marcados por Cristiano Ronaldo.

La temporada de Liga española comienza el 23 de agosto y los jugadores de Ancelotti tienen más de una semana para ponerse a punto y ser una amenaza par sus rivales españoles y europeos.

El Real Madrid entra en la nueva temporada con un equipo incluso más fuerte que con el que cerró la campaña anterior, en la que ganó la Liga de Campeones y la Copa del Rey, aunque terminó tercero en Liga por detrás del vencedor, el Atlético de Madrid, y el Barcelona.

El conjunto ha recibido el refuerzo de Toni Kroos, procedente del Bayern de Múnich, James Rodríguez del AS Mónaco y el portero Keylor Navas del Levante, un trío de jugadores que brillaron en el Mundial de Brasil.

En total, Ancelotti tiene alrededor de 629 millones de euros de talento a su disposición y quizá una de sus principales tareas esta temporada, además de ganar tantos partidos como pueda, sea mantener contento a tal elenco de estrellas.

Pero Ancelotti parece llevar bien el tipo de problemas que causaría grandes dolores de cabeza a la mayoría de técnicos.
"Será imposible para nadie jugar los 65 partidos que tenemos por delante", dijo el italiano.

"No funciona así. Xabi Alonso, por ejemplo, suspendido en el partido de esta noche, es un jugador muy importante para nosotros y jugará sus partidos, incluso aunque tengamos a Toni Kroos en el centro del campo y a otros", dijo.

"Somos capaces de jugar a un gran nivel esta temporada, cada jugador tiene un papel", dijo.

Entre estos está Gareth Bale, quien junto a Ronaldo, Karim Benzema y Rodríguez formó parte de una delantera contra el Sevilla que cuesta alrededor de 339 millones de euros - el cuarteto atacante más caro jamás juntado.

HIJO PRÓDIGO
Bale tuvo una noche para recordar jugando su primer partido de clubes en su ciudad natal desde octubre de 2006, cuando estaba en el Southampton en un partido que perdió 1-0 frente al Cardiff City, en el ahora demolido Ninian Park.

Desde entonces, además de haberse convertido en el jugador más caro del mundo, Bale ha ganado la Liga de Campeones con el club madrileño, marcando el vital segundo gol en su victoria 4-1 frente al Atlético en Lisboa en mayo.

"Fue una noche especial volver a mi ciudad natal", dijo Bale a periodistas. "Fue genial ser parte del equipo que gana la Supercopa y fue algo surrealista volver a Cardiff con el Real Madrid, pero los aficionados galeses estuvieron brillantes, jugamos bien y merecimos ganar", dijo.

Bale dio un estupendo pase para el primer gol de Ronaldo a la primera media hora de partido, y casi marca al final del partido cuando el portero del Sevilla Beto salvó un fuerte disparo del galés.

Ronaldo encontró la red por segunda vez a cuatro minutos de empezar la segunda parte que el portero logró tocar, pero no parar.

Bale dijo después del encuentro que le gustaba haber dejado de ser el nuevo en el equipo tras la llegada de Kroos, Rodríguez y Navas.

El portero se perdió el encuentro, pero Ancelotti estuvo encantado con el debut de Kroos y Rodríguez con su equipo.