Los representantes hicieron llegar un documento al Presidente Daniel Ortega, el cual fue firmado por Kamilo Lara, presidente del Fonare; William Martínez, presidente de la Asociación de Geólogos; el doctor Manuel Madriz, experto en derecho internacional; y Norwing Torrez, director de la Fundación Amigos del Río.

Lara dijo que a partir de la valoración que como grupo de expertos hicieron en la presentación hecha recientemente a la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ), “pudimos encontrar un sinnúmero de evidencias de los daños en momentos de la construcción, ahora que todavía está construyéndose y de lo que sabemos va a significar para el Río San Juan la entrada del invierno”.

El experto manifestó que conociendo la magnitud de los daños que se pueden provocar con la llegada del invierno a una zona donde normalmente llueve de 10 a 11 meses al año, reunieron un grupo de expertos para hacer un llamado urgente al Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega para que a través de las autoridades del SINAPRED, valoren la petición de declarar alerta amarilla en la zona del Río San Juan.

Escurrimientos continuos sobre el Río San Juan

Lara, quien es máster en ciencias ambientales, reiteró la urgencia de declarar la Alerta Amarilla, porque ya no se está en función de monitorear, sino de prevenir que los escurrimientos de sedimentos arrastrados por las corrientes desde Costa Rica hacia el Río San Juan, provoquen graves daños en comunidades del sector.

El Presidente de la organización conocida como Fondo Nacional de Reciclaje (FONARE) señaló que espera que los daños provocados por la construcción de la carretera costarricense a las orillas del San Juan no se convierta en un Alerta Roja por una catástrofe que se pueda dar debido al flujo sistemático que de lodos, ya no en puntos críticos, sino en tramos que son hasta de 600 metros.

En ese sentido reiteró que están solicitando la declaratoria de Alerta Amarilla al presidente Ortega para evitar que la carretera de Costa Rica “siga haciendo su papel dañino”.

Arrastre de sedimentos se ha multiplicado

Destacó que el flujo de sedimentos generado por la carretera costarricense ha aumentado más allá del 75 por ciento el total de lodos que ya recibía anteriormente el Río San Juan desde la meseta central de Costa Rica, lo que puede llegar a alcanzar un total de 40 mil toneladas diarias con la precipitaciones del invierno.

Aseguró que en el río Colorado, el gobierno costarricense está recibiendo lo que ellos mismos echaron al San Juan con la construcción de una carretera de pésima calidad y en ese sentido manifestó que la sedimentación puede maximizarse hasta en un mil por ciento de lo que tradicionalmente se recibía día a día de la cuenca central del territorio costarricenses.

Por otra parte los expertos exhortaron a organismos internacionales como Ramsar y Unesco, una supervisión continua en conjunto con instituciones homólogas de Nicaragua y de Costa Rica hasta conseguir la estabilización del terreno a lo largo de los 120 kilómetros de esa dañina carretera.

Propone a su vez realizar una gira técnica al Río San Juan los días 24 y 25 de mayo del 2012 para ratificar y demostrar en el sitio la justificación científica de los daños causados por la construcción de la carretera tica.