La economía nicaragüense mantiene un ritmo de crecimiento positivo, mismo que responde a la demanda externa y la mejora en los términos de intercambio, así como a las exportaciones del sector agropecuario paralelo al crecimiento de la industria manufacturera, según informaron autoridades del Banco Central de Nicaragua (BCN) y del Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP).

Durante la presentación del informe “Estado de la Economía y Perspectivas, I Semestre 2014”, los funcionarios del BCN y el MHCP detallaron que el Producto Interno Bruto (PIB) registró 5.3 por ciento de crecimiento interanual durante el I trimestre debido al dinamismo del sector exportador vinculado a la industria manufacturera, agricultura, ganadería, silvicultura y pesca y que durante el II trimestre el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) confirmó la sostenibilidad del crecimiento pero con menor impulso, ello producto de la desaceleración de la construcción y afectación de los eventos sísmicos en abril pasado.

Señalaron que debido a los eventos sísmicos, la desaceleración en la construcción y el bajo régimen de lluvias en la producción agropecuaria se ha aminorado el ritmo de crecimiento de la actividad económica y presionado el nivel general de los precios, por lo cual el BCN ajustó las principales variables macroeconómicas, determinando un rango entre 4.0-4.5 por ciento para el crecimiento económico, mientras la inflación se prevé entre 6.5 y 7.5 por ciento.

“Con lo anterior, la inflación interanual se ubicó en 6.94 por ciento (7.66% en julio 2013). La aceleración del ritmo inflacionario a partir del mes de mayo 2014 se ha originado esencialmente por problemas domésticos de oferta de granos básicos y algunos perecederos, éstos últimos vinculados con el bajo régimen de lluvias. Este resultado aún no ha afectado los precios de otros bienes y servicios, dado que la inflación subyacente todavía se ubica en una variación interanual de 4.72 por ciento”, manifestó Ovidio Reyes Ramírez, presidente del BCN.

Por otro lado, el informe refleja que en el mes de julio, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) nacional acumuló una tasa de variación de 4.69 por ciento con respecto a diciembre de 2013 y que la inflación interanual se ubicó en 6.94 por ciento, lo que responde a los problemas domésticos de oferta en granos básicos y algunos perecederos vinculados al bajo régimen de lluvias.

Asimismo, registró un crecimiento interanual de 8.2 por ciento y 12.9 por ciento en los valores de exportación de mercancías y Zona Franca, respectivamente, soportado en mayores volúmenes transados en los rubros de exportación y la mejora en los precios contratados con relación al cierre de 2013.

En referencia a política monetaria y fiscal, el informe advierte que se garantizó la liquidez ordenada en el mercado monetario y la estabilidad del régimen cambiario, al mes de junio el Gobierno Central registró un superávit después de donaciones de 1,042.1 millones de córdobas, los ingresos totales ascendieron a 26,837 millones de córdobas, los gastos totales alcanzaron 27,025.8 millones de córdobas, el saldo de deuda pública totalizó 5,626.6 millones de dólares y las reservas internacionales ascendieron a 2,086.8 millones de dólares en junio, monto superior a los 1,993 millones de dólares registrados a diciembre de 2013.

Gobierno priorizará gasto social e inversión pública

El titular de Hacienda, Iván Acosta Montalván, aseguró que se conservan las posibilidades de crecimiento, de impulsar el crecimiento de 4.5 y mantener los indicadores alineados con el Programa Económico Financiero con el programa de estabilidad macroeconómica.

“Cuando decimos que nosotros estamos a 4.5, ese va a ser el mayor crecimiento en Centroamérica y se puede revisar los informes de los otros bancos centrales y lo más importante es que nosotros vamos a estar con el Programa Económico Financiero de manera global más consistente, manejando un déficit debajo de 1% negativo, y por otro lado una inflación que se mueve más allá del 7.5%”, dijo Acosta.

Añadió que el Gobierno está trabajando anticipándose a los eventos futuros, tomando las medidas para reducir los impactos negativos a la sociedad, manteniendo el gasto social, el gasto en reducción de pobreza consistente y contando con los recursos para cubrir el programa de salud pública.

“El esfuerzo del Gobierno y la responsabilidad del Gobierno es garantizar que el presupuesto se concentre en el Programa de Inversión Pública, que no tenga mayor impacto al pasar del ajuste y mantener alineado en 57% de Presupuesto General de la República al Gasto Social de manera consistente para garantizar que los efectos de acomodo presupuestario no tenga impacto en la gente pobre, en el esfuerzo presupuestario de la pobreza y también conservar recursos importantes en el programa de inversión pública que puede servir como un desencadenante para alcanzar la meta de crecimiento propuesto por el Programa Económico Financiero”, expresó el Ministro.

El presidente del BCN aseveró que el Gobierno trabaja en la elaboración de un Plan B para la asistencia y apoyo de las familias pobres rurales y del sistema productivo, de seguir bajo régimen de lluvias durante el resto del año.

“Un Plan B significa que estamos haciendo un trabajo técnico para considerar que el resto del invierno va a continuar con este déficit de lluvias. Entonces suponiendo que el régimen de lluvias continua de mal para el resto del año, entonces estamos re optimizando, recalibrando cifras de recaudación, de ingresos, de gastos públicos, de evolución de los agregados monetarios para trabajar con un enfoque de atención a los sectores vulnerables en esta etapa”, indicó Reyes Ramírez.