Luego del informe que presentase la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) por siglas en inglés, del monitoreo de la situación actual del fenómeno de El Niño, en el que se presenta la escasez de un patrón atmosférico coherente del fenómeno y un regreso a temperaturas superficiales del mar cerca del promedio en el pacífico central, indicando un Niño neutral y la reducción del fenómeno en un 65%, las autoridades del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER) señalaron que las afectaciones continúan en nuestro país.

Según lo registrado en el mes de Julio, se produjo un enfriamiento en el Océano Pacífico y el fenómeno de acoplamiento que se esperaba entre la atmósfera y el mar no ocurrió, sin embargo el doctor José Milán especialista de Ineter señala que existen una serie de indicadores que son congruentes con una condición de Niño, sobre todo en la región Centroamericana.

“Los impactos visibles de una sequía están afectando Mesoamérica, además contamos con la presencia de un indicador denominado Oscilación Decadal del Pacífico y sigue en su fase positiva coincidente con El Niño, el índice de oscilación del sur y la PDO están en su condición típica de El Niño, el enfriamiento en el Mar Caribe y el Atlántico Norte y las altas presiones en el Atlántico han mantenido las condiciones de estabilidad atmosférica para que no surjan precipitaciones en las zonas de Centroamérica, lo que indica que estos patrones son coincidentes con las condiciones de El Niño”, señaló.

El especialista destacó que la situación actual de nuestro país coincide con las afectaciones propias del fenómeno, sin embargo afirma que en los próximos meses podría producirse una variante climatológica, pero esto no representa que El Niño esté desapareciendo.

“Estos patrones son totalmente coincidentes con las condiciones de El Niño, a partir de estos elementos pudieran suceder dos escenarios probables, el fenómeno nos ha afectado desde antes de su formación y hasta después de su desaparición, en el caso que durante agosto continuaran decayendo las temperaturas en el pacífico con vista a normalizarse las condiciones puede representar una mejoría en las precipitaciones, siendo que estas mejoren por ser los próximos meses los más lluviosos y no porque el fenómeno deje de influir” afirmó.

“El otro escenario sería que lo que está sucediendo es un proceso de pausa atmosférica o una onda de calentamiento sobre la superficie del mar que se le conoce como onda Kelvin, la cual viaje hacia el oeste pudiendo reactivar El Niño y se llegue a final del año el establecimiento del fenómeno, todo hace indicar que sería un fenómeno débil, sin embargo hay que tomar en cuenta que la intensidad del mismo no es un indicador de daño o impacto”, concluyó.