Productores y pequeños ganaderos de los municipios del departamento de Estelí se encuentran enfrentando la sequía que se registra en esta zona del país, la cual ha ocasionado algunas pérdidas en sus cosechas, sin embargo el entusiasmo y deseos de salir adelante no se ha perdido en los hombres y mujeres que día a día trabajan para sacar adelante a sus familias, para ello han desarrollado una serie de alternativas productivas y de esta manera paliar un poco las dificultades.

En la comunidad de Chagüite Largo, una zona donde se produce en su mayoría maíz y frijoles, la escasez de agua impidió el crecimiento de las plantaciones, sin embargo este resultado no ha sido desaprovechado por los pobladores del lugar, quienes han efectuado la re utilización de la materia prima para la alimentación de sus vacas, así mismo instalaron un sistema de abastecimiento de agua haciendo uso de una de las fuentes hídricas cercanas al caserío.

“Nunca esperamos una sequía como la que estamos enfrentando, meses atrás sembramos maíz pero la falta de agua no le permitió desarrollarse, sin embargo esta situación también nos ha sido de utilidad porque tenemos huate y en conjunto con el residuo del maíz que nos quedó de la mala cosecha se lo estamos dando a las vacas, permitiéndonos tenerlas en buenas condiciones” señaló Roger Talavera Paíz, productor de la zona.

“El agua que utilizamos para el consumo del hogar y para el ganado, la estamos trayendo desde largo a través de un sistema de mangueras pero de esta manera estamos garantizando la vida de nuestros animales. Sabemos que la situación es dura pero seguimos trabajando para conservar nuestras reses y enfrentar los próximos meses, por eso seguimos sembrando huate para que no se nos mueran, tenemos mucha fe en Dios y esperamos que llueva” añadió.

Así mismo Augusto Cesar Cruz, otro productor de la zona, afirmó que la sequía les ha permitido desarrollar otras formas de trabajo tanto para la conservación de sus reses y la garantía de la alimentación de sus familias. De igual forma, dijo que la responsabilidad de los productores ahora es desarrollar acciones para la conservación de los recursos naturales y prevenir de esta manera la presencia de fenómenos como este en años venideros.

“La sequía es obra de Dios y no culpa del gobierno, nosotros estamos luchando hasta la última circunstancia para mantener vivo nuestro ganado, debemos poner de nuestra parte y salir adelante, en nuestro caso estamos recogiendo el maíz que se perdió para alimentar las vacas y lo poco que logramos cosechar lo estamos almacenando para tener alimento para los próximos meses”, marcó.

“Conservamos la esperanza de sembrar en postrera y estamos confiando en el acompañamiento que nos va a brindar el gobierno a través de la entrega de semillas porque esas también las perdimos, estamos nada más esperando las lluvias para almacenar lo más posible de agua y en mi caso, cuento con un pozo el cual cuido mucho y para ello estoy reforestando para que este recurso no desaparezca en nuestras comunidades” destacó.

El modelo de responsabilidad compartida está latente en los nicaragüenses, muestra de ello es la labor que realiza la compañera María del Rosario Polanco, una de las miles de protagonistas del Bono Productivo, programa que desarrolla el Gobierno Sandinista, desde su humilde vivienda, ella trabaja en la conservación de sus reses a través del desarrollo de algunas medidas ahorrativas, las que le han permitido enfrentar el periodo de sequía.

“He logrado obtener el fruto de la res que me entregó el gobierno a través de seis partos de mi vaquita, si bien es cierto que con la sequía no hay pasto, nosotros les estamos dando de comer el maíz que no logramos cosechar, además hemos efectuado la compra de pacas de zacate, siempre con la idea de no dejar perder nuestros animales”, expresó.

Productores entusiastas no se rinden ante presencia de la sequía

En el municipio de San Nicolás, los productores de repollo y papas no reportan grandes pérdidas en sus cosechas, señalando que a pesar de la falta de lluvias ellos han desarrollado un mecanismo de riego a través de la utilización del agua de un pequeño riachuelo ubicado a escasos metros de su área de siembra, permitiéndoles de esta manera cumplir con la demanda de consumo.

“Con la poca agua que hubo logramos cultivar el repollo y papas, con el esfuerzo realizado y haciendo uso de la maquinaria que compramos hemos logrado estar cosechando al igual que en años anteriores, sacamos el trabajo y esperamos que en el periodo de postrera logremos cosechar más y obtener mejores ganancias” afirmó Juan Rayo.

“En el caso de la producción de papas obtuvimos seis quintales por uno sembrado, no fue malo a pesar de la sequía, la verdad es que la utilización de maquinarias de riego es importante porque nos ayuda a enfrentar los periodos de sequía, permitiéndonos salir adelante, todos debemos de desarrollar acciones para estar preparados ante estas situaciones”, concluyó.