La capacitación que ha orientado el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional que preside el Comandante Daniel Ortega Saavedra y la Compañera Rosario Murillo, dirigido a los productores de todo el país a través de las Escuelas de Campo que imparte el Instituto Nacional Agropecuario (Inta), ha sido fundamental para disminuir los efectos del cambio climático e implementar nuevos métodos de producción acorde con el medio ambiente.

La creación de cercas vivas, la captación o cultivo de agua, la no quema de los suelos, los estudios de suelos, la desinfección de la semilla antes de sembrar, entre otros, han sido algunos los tópicos abordados en la capacitación que se ha brindado a productores del Corredor Seco del país y que han sido de mucha ayuda para enfrentar el déficit de lluvias en el país.

Doris Matute, delegada del Inta en el departamento de Madriz, afirmó que las Escuelas de Campo han contribuido en gran manera a obtener muy buenos resultados en la producción, porque en cada uno de los módulos se les va enseñando nuevos métodos de producción como el amor a la Madre Tierra, conservación de suelos y agua, las barreras vivas y muertas, y captaciones de agua con lo cual se fortalece los conocimientos de los productores para mejorar los rendimientos productivos.

“(Hoy) el productor está hablando de hacer muestreos de suelo antes de la siembra de postrera, eso es importantísimo que ellos hagan muestreos de suelos para determinar que alcance hay con las plagas aquí en la parcela, entonces eso es muy importante. Además que ellos han aprendido a hacer lo que es la desinfección de la semilla para la siembra”, añadió la funcionaria del Inta.

Juan José Herrera, productor de la comunidad La Esperanza del municipio de Yalagüina, nos cuenta que esos conocimientos han sido esenciales para salvar un porcentaje de su producción, dado que aplicó cercas vivas y trabajó en la conservación de los suelos, realizando la primera limpieza de preparación de la tierra antes de la siembra, pero sin hacer una segunda limpia para que el mismo monte que se desarrollara le protegiera sus cultivos de maíz y le ayudará a mantener húmeda la tierra.

“Aquí tenemos suelos húmedos porque no ha habido sedimentos que sean arrastrados por las aguas, porque en este tiempo debemos hacer prácticas y estudios de suelo para evitar que la humedad se vaya rápido, entonces así podemos conservar los suelos”, dijo Herrera.

El producto de Yalagüina también optó por no realizar la quema de los suelos como mecanismos de preparación de los mismos y al contrario solo realizó una pequeña limpieza, de la cual los desechos los hizo a un lado para que con la poca lluvia y el paso del tiempo se descompusieran para abonar la tierra.

“Es un esfuerzo propio y naturaleza divina que Dios me ha dado para aplicar los conocimientos que hemos adquiridos en la Escuela de Campo, lo estudiamos en teoría y ahora lo estamos aplicando en práctica”, dijo Luis Antonio Estrada, productor de San Lucas.

Estrada capta la poco agua de lluvia que ha caído sobre el municipio para luego utilizarla en el riego de su parcela, “he tratado como captar agua de la fuente y buscarla como conducir a la parcela por medio de una pequeña pileta de captación de agua, después se la pasó a la pequeña parcela de maíz y frijoles que está en asocio para ver si podemos garantizar un poco la seguridad alimentaria y semilla para volver a sembrar”.

Estrada, al igual que otros productores de Madriz han redoblado esfuerzos para lograr un poco de su producción, aplicando los conocimientos adquiridos en las Escuelas de Campo.

“Me ha dado resultado, porque según las capacitaciones que hemos estado recibiendo por parte del Inta me han servido y las he estado implementando y me han dado resultados, aunque no voy a tener una cosecha grande, pero si para mantener mis alimentitos y la semilla”, apuntó don Luis.