Luego de permanecer diez días en la ciudad capital, la milagrosa imagen de Santo Domingo de Guzmán descansa ya en su Santuario de Las Sierritas de Managua.

“Minguito”, como le conocen sus devotos, fue despedido por los managuas a primeras horas de la mañana de este 10 de agosto con una misa en la Iglesia de Santo Domingo, ubicada en el casco histórico de la ciudad.

Al concluir esta, la diminuta imagen religiosa, de apenas 20 centímetros de altura, salió del templo acompañada del alegre sonar de las bandas filarmónicas y del amoroso y ferviente cariño de los fieles católicos para enrumbarse hacia la Iglesia de Las Sierritas, distante unos 10 kilómetros del centro de Managua.

Apenas salió del templo de Santo Domingo, el patrono de todos los managuas subió al tradicional Barco, en el que fue conducido hacia el Gancho de Camino, lugar donde se encontró, en una amalgama de fervor, música y estruendos de pólvora, con Santo Domingo de Abajo, otra imagen religiosa que a lo largo de varias décadas ha bajado desde la comarca San Andrés de la Palanca para acompañar estas fiestas.

Una fiesta religiosa

Lejos de lo que era esta celebración hasta hace aproximadamente una década, en los últimos años el orden, la alegría y los esfuerzos de las instituciones por garantizar la seguridad de los fieles, ha sido lo más característico tanto en la llegada como en la ida a dejar de esta santa imagen.

"Gracias a Dios tenemos que reconocer que junto a las autoridades civiles y del orden, junto a otros organismos y junto a las personas organizadas de las parroquias, hemos ido logrando un poquito de más orden para que se muestre la devoción (por Santo Domingo)”, expresó el padre Boanerges Carballo.

Durante su recorrido hacia Las Sierritas, “Minguito” va acompañado no solo de sus fieles devotos sino también de la alcaldesa Daysi Torres, Mayordoma de las fiestas.

Torres afirmó que lo que debe primar en esta celebración es el amor y la religiosidad con que debe ser venerada la imagen.

“Lo más importante es la fe, la fuerza y el amor hacia Santo Dominguito de Guzman”, expresó la alcaldesa, para quien fue admirable el profundo fervor con que los managuas rindieron tributo su santo patrono.

“Esto nos demuestra que nuestro pueblo avanza con la fuerza de Dios, con la fuerza de la Virgen María, con la fuerza de Santo Domingo de Guzmán”, subrayó Torres.

Tradición y mucho fervor

Como la gran mayoría de las fiestas patronales de Nicaragua, la celebración a “Minguito” es un derroche de colorido, estruendo y tradiciones, las cuales se expresan en los cientos de negritos, diablitos, indios y vaquitas que religiosamente bailan frente a la imagen.

Pero mucho más significativo es el mar de personas que con trajes típicos, o sin ellos, acompañan siempre a Santo Domingo en cumplimiento de algún favor recibido.

“Nosotros como promesantes y como Comité (de cargadores) vamos con una devoción férrea y un amor a Santo Domingo, entrañable”, dijo el tradicionalista Darío Marqués.

Es de anotar que con el pasar del tiempo más y más personas se han unido a la devoción al santo. De esta manera uno puede encontrarse a personas que tienen 40 o más años de pagar promesas como a otras que, al igual que la joven María de los Ángeles Carballo que con apenas cuatro años nada más de hacerlo, están iniciando una devoción a Santo Domingo que culminará, según afirman, hasta que Dios les de fuerza.

“Es una promesa por mi hija que nació enferma del corazón (y) gracias al Señor me la ha dejado bien”, indicó Carballo.

Uno de los momentos culminantes de esta celebración ocurre precisamente en la Iglesia de Las Sierritas, donde tradicionalmente los devotos entran al templo luego de caminar varias cuadras de rodillas.

A pesar del gran sacrificio y el dolor, según estos promesantes, lo importante es la fe. “Cumplió en menos de siete día lo que yo le pedí. Le pedí que apareciera mi hermano y gracias a Dios él apareció”, expresó Lisset Gutiérrez.

Tras la algarabía de su entrada, la imagen de Santo Domingo descansa en su Santuario, donde permanecerá hasta que el primero de agosto del próximo año haga su tradicional peregrinación hacia la ciudad de Managua.