Las fascinantes páginas de Cien Años de Soledad, donde Gabriel García Márquez funde magistralmente la fantasía con la realidad hasta convertir esta obra en una de las máximas expresiones de lengua española, podrán ser leídas en la Biblioteca del Palacio Nacional de la Cultura y en las diferentes bibliotecas públicas de Nicaragua, gracias a un donativo realizado por el gobierno de Colombia a través de su embajada en el país.

Este donativo consiste en 8 colecciones con 15 obras cada una, y ocho ejemplares de la biografía del gran Nobel latinoamericano titulada “Gabriel García Márquez: Una Vida”, escrita por el catedrático inglés Gerald Martin.

Entre estas obras figuran verdaderas joyas como “Crónica de una muerte anunciada”, “El Coronel no tiene quien le escriba” o “El amor en los tiempos del Cólera”, donde el lector puede disfrutar de los mejores ejemplos del Realismo Mágico, una corriente literaria que encuentra en García Márquez a su mayor exponente.

Al hacer entrega de estas colecciones ante el Instituto Nicaragüense de la Cultura (INC), la embajadora de Colombia, Luz Stella Jara, expresó que el objetivo de su gobierno es difundir el conocimiento de las obras de Gabo entre el pueblo nicaragüense.

“Esperamos que estos libros sean destinados a las bibliotecas públicas de Nicaragua con el deseo de que a través de ellas el pueblo nicaragüense tenga la oportunidad de acercarse más a la literatura colombiana y a la gran diversidad y riqueza cultural del Gran Caribe”, subrayó la diplomática.

Gabo y Nicaragua

Efectivamente Gabriel García Márquez dio un empuje mucho más grande a la literatura latinoamericana hablando de la cotidianidad y de la cultura popular, lo cual le llevó a conquistar no solamente América sino también Europa y los demás continentes.

El director del INC, Luis Morales, destacó que Gabo supo hacer ver a los lectores cosas que difícilmente uno pudiera imaginarse, sobre todo con su gran obra Cien Años de Soledad.

Morales recordó que el Nobel fue un peregrino de América Latina, de allí que guardara especial cariño hacia Nicaragua.

“El mismo se definía como un sandinista errante que andaba por todo el mundo, y eso nos llena de mucha alegría a nosotros. Esto (las obras donadas) nos une a los pueblos de Colombia y de Nicaragua, y va a servir de inspiración a la juventud nicaragüense”, manifestó el director del INC.

García Márquez se convirtió en 1982 en el cuarto escritor latinoamericano en recibir el Nobel de Literatura. En sus escritos Nicaragua tuvo cabida no solo en su obra cumbre, Cien años de Soledad, sino también en magistrales crónicas periodísticas como la del asalto sandinista al Palacio Nacional en agosto de 1978.