Como parte de la estrategia para enfrentar los efectos del cambio climático y fenómenos como El Niño, se están creando nuevas técnicas para fortalecer el consumo y producción de alimentos en el país.

En este momento hay 32 municipios que se encuentran en zonas críticas, hasta esas regiones serán desplazados estudiantes y profesores junto con técnicos de diferentes instituciones para enfrentar mejor la sequía, así lo detalló el Ingeniero Telémaco Talavera, Presidente del Consejo Nacional de Universidades (CNU).

“Venimos desarrollando una serie de estrategias que se articulan bajo el modelo de alianza con productores, universidades e instituciones de gobierno para garantizar los alimentos al pueblo de Nicaragua, además garantizar la exportación a diferentes partes del mundo, divisas que son invertidas en salud, educación y desarrollo”.

Debemos prepararnos ante el cambio climático

Mejorar las prácticas de producción es lo que pretenden desarrollar para garantizar alimentación humana y animal, para esto, harán uso de nuevas variedades de plantas y semillas que sean más tolerantes a la sequía y al cambio climático.

“El sector académico que incluye al tecnológico y universidades, educación en el campo y Ministerio de Educación están generando tecnologías, conocimientos e innovaciones para poder en cualquier condición climática elevar la productividad”, indicó Talavera.

Explicó que “hay árboles que ya tienen un uso en algunas zonas de Nicaragua que podemos promoverlos para la alimentación humana y alimentación animal. Un ejemplo de eso es el Ojoche; en Somotillo hay un grupo de mujeres que están en las zonas más secas trabajándolo. Además, tenemos el tempisque, el nacascolo (utilizado para alimentación animal)”.

“Hay otras especies que sí conocemos muy bien como el jícaro sabanero, que tiene un gran potencial para el consumo humano y para la alimentación animal”, indicó.

El marango tiene un altísimo valor nutritivo para las personas, animales y un valor industrial, ya que el aceite tiene una alta capacidad de retención de olores, es utilizado para la elaboración de cosméticos, además, se adapta a condiciones de limitadas precipitaciones.

“Queremos que la gente conozca, sepa cómo aprovecharlo, cultivarlo y preparar una gran variedad de alimentos y así ir cambiando y mejorando nuestros hábitos alimenticios”, afirmó Telémaco.

Detalló que hay otras plantas propicias para ser cultivadas en condiciones de sequía como el nopal, cactus, y otras especies introducidas que contiene alto nivel nutricional y terapéutico como el ébano.

Además, se está trabajando en la producción de semillas in-vitro para llevarlos luego al campo, semillas para postrera y apante.

Guías técnicas para diversificar hábitos alimenticios

Informó además que se están elaborando guías técnicas ilustradas para informar a la población sobre los tipos de árboles, cómo utilizarlos en la alimentación y en la agricultura.

“El cambio climático nos está haciendo trasladar un poco nuestro patrón de cultivo, buscando producir más y mejor aún en condiciones climáticas adversas”.

Finalizó, diciendo que “en el caso del ganado, se está trabajando en la conservación del agua, que tengan dónde sombrear los animales, lugares de pasto, forraje, igual sucede para la gallina de patio, cerdo, animales que son parte de la base económica de la familia en el campo y partes semiurbanas”.