Las 24 réplicas registradas entre el domingo y este lunes cobraron ya cinco vidas por derrumbes y dos de mujeres infartadas, así como la destrucción de castillos e iglesias históricas, confirmaron responsables de Protección Civil.

Resultan preocupantes y exigen una reflexión las causas de los derrumbes en naves industriales construidas después del año 2000, sostuvo el jefe de ese cuerpo socorrista, Franco Gabrielli, citado por la Radio y Televisión Italiana (RAI).

De las cinco víctimas de los escombros, dos trabajaban en una fábrica de cerámica en San Agostino, otro en la zona industrial de Bondeno, unos 15 kilómetros al norte de esa ciudad próxima a Ferrara, y otro en una planta metalúrgica, se informó.

Se reporta, además, la muerte de una mujer alemana de 37 años y de dos ancianas de 87 y 103 respectivamente.

Las frecuentes réplicas que han estremecido a la región de Emilia Romagna provocaron la evacuación de la cárcel de Ferrara bajo una pertinaz llovizna, que según pronósticos continuará todo este lunes.

En sus reportes, la RAI refleja la desesperación de muchos de los dos mil 500 vecinos de Módena y 500 de Ferrara, obligados a pernoctar en casas de campaña, autos o albergues porque sus hogares quedaron inhabitables.

A esa situación se suma el pánico provocado por las numerosas réplicas perceptibles en esa zona, la más fuerte de las cuales llegó a las 15:18 horas de la víspera (13:18 GMT) de 5,1 grados Richter, según Protección Civil.

Se informó que muchas escuelas permanecerán cerradas por el momento, y varios entrevistados insistieron en permanecer a la intemperie en sus automóviles por miedo a nuevos terremotos.

El ministro de Cultura, Lorenzo Ornaghi, por su parte, calificó de considerables los daños patrimoniales.

Fue muy dañada la ciudad renacentista de Ferrara, cuyo centro histórico fue declarado patrimonio cultural de la humanidad por la Oficina de Cultura, Ciencia y Educación de Naciones Unidas (Unesco), informó.

Iglesias y castillos quedaron muy afectados, sobre todo por el sismo que en las primeras horas de este domingo estremeció todo el norte italiano, y de manera preventiva se dispuso el cierre de esos templos y de los museos.

Para el jefe de cartera resultan preocupantes las afectaciones que sufrió el castillo de Esténse, en la provincia de Ferrara, y los múltiples daños que se observan en el municipio de Finale Emilia, en la provincia de Módena