Los expertos consideraron que en este momento, con la intensificación de las lluvias, la sedimentación en el Río pasó de 3 mil 700 toneladas diarias a 40 mil toneladas de sedimentos, afectando las labores de dragado que realiza Nicaragua y llegando incluso hasta el río Colorado, perteneciente a Costa Rica.

Contrario a lo presentado en medios de comunicación costarricenses, donde señalan que Nicaragua está depositando el sedimento extraído del dragado en el rio Colorado y eso está causando la formación de islotes, los especialistas explicaron que esos bancos de tierra se forman debido al aumento en la carga de sedimentos producidos por la carretera tica, los cuales están siendo arrastrados por el Río San Juan.

William Martínez, experto en geología, también explicó que aunque ya se había hecho un levantamiento geológico e hidrológico que identificó 300 puntos críticos sobre el Río San Juan, estos podrían ser más.

Por tal razón, recalcó la necesidad de darle seguimiento a la situación del Río San Juan, ya que el problema de la erosión y sedimentación está evolucionando.

Valoró que aunque la Corte Internacional de Justicia (CIJ) le diera la razón a Nicaragua y ordene la inhabilitación de la carretera, el problema no estaría resuelto porque el daño ya está hecho.

Según explicó, los niveles de sedimentación ya se han disparado y aunque se haga una restauración acelerada, que significaría tratar de revegetar toda la carretera y sus laterales, pasarán entre 30 y 50 años para que la naturaleza se ajuste a las nuevas condiciones y vuelva a resarcir parte de la biodiversidad  y el medio físico perdido.

Sedimentación reduce la capacidad de conducción en el Río

Por su parte, el ingeniero Carlos Lainez Granados, especialista en hidrología, explicó que a lo largo del Río San Juan ya se han creado islotes que manifiestan el proceso de sedimentación en el curso del Río San Juan.

“Además de eso, la sedimentación reduce la capacidad de conducción del Río, tanto para la navegación así como para la fauna acuática, la biodiversidad, hay una disminución de la demanda de oxígeno, hay un aumento en la opacidad de las aguas, entonces todo eso es lo que te va matando el Río” explicó.

Asimismo dijo que la sedimentación también afecta los esfuerzos que Nicaragua está haciendo para hacer navegable el cuerpo de agua.

“Con el inicio de las lluvias, la erosión y la sedimentación se van a disparar de una manera exponencial; eso amerita un seguimiento sistemático de parte de las autoridades nicaragüenses para ver las modificaciones que se van a producir durante el invierno, porque ahí es donde se va a manifestar o se van a acelerar los procesos”, advirtió el especialista.